La actividad del Sol volvió a captar la atención mundial durante la madrugada del martes, cuando una intensa alteración proveniente del espacio obligó a encender las alertas internacionales. El aviso fue emitido por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), a través de su Centro de Predicción del Clima Espacial, entidad encargada de vigilar este tipo de fenómenos solares a escala global.
Aunque el fenómeno redujo su fuerza con el paso de las horas, su impacto también se sintió en países como Colombia, donde entidades científicas siguen de cerca cualquier variación que pueda alterar los sistemas tecnológicos o generar inquietud entre la población.
Un evento solar que alcanzó a Colombia
El aviso inicial fue emitido en la madrugada por organismos internacionales encargados de vigilar el clima espacial, tras detectar una fuerte perturbación en el campo magnético terrestre provocada por la actividad solar. En un primer momento, la alerta se ubicó en uno de los niveles más altos de la escala utilizada para clasificar este tipo de episodios, aunque posteriormente fue ajustada a una categoría menos intensa.
En Colombia, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) activó su seguimiento habitual para observar cómo evolucionaba el comportamiento geomagnético en el país.
“El seguimiento continuo, iniciado a la 1:00 p. m. del 19 de enero, ha evidenciado alteraciones significativas en el campo magnético terrestre, producto de la interacción entre una intensa actividad solar y la magnetosfera, la capa que protege a la Tierra de la radiación proveniente del Sol”, señaló el Igac.

Según el monitoreo realizado, el fenómeno mostró señales de debilitamiento con el transcurso del día, aunque no desapareció por completo.
Desde el instituto señalaron que la alteración continúa presente, pero con una fuerza menor a la registrada inicialmente.
Este tipo de tormentas puede generar efectos visibles en sistemas de navegación satelital, comunicaciones y redes eléctricas, razón por la cual su vigilancia resulta clave, incluso cuando la intensidad disminuye.

¿Existe algún riesgo para la salud?
Uno de los mayores temores suele ser si este tipo de fenómenos significa consecuencias para la salud de las personas; sin embargo, la comunidad científica ha sido clara en este punto: no hay evidencia de que las tormentas geomagnéticas representen un peligro directo para la salud humana.
Juan Américo González Esparza, responsable del Servicio del Clima Espacial México, comentó que las tormentas geomagnéticas no se relacionan con fenómenos naturales como sismos o huracanes y “tampoco tienen efectos sobre la salud de los seres vivos”.

Especialistas en clima espacial han reiterado que estos episodios no guardan relación con problemas médicos, ni están vinculados a fenómenos como terremotos, huracanes o el aumento de las temperaturas globales. En declaraciones previas, responsables de servicios de monitoreo en la región han subrayado que tampoco afectan a los seres vivos en general.










