El astrónomo de la Agencia Espacial Europea (ESA) Pedro García Lario explicó lo que sucede durante un eclipse total de Sol, como el que tendrá lugar el próximo 12 de agosto.
“Cuando se produce un eclipse total de Sol baja la temperatura drásticamente, unos cuantos grados casi de repente. Como consecuencia de esta bajada de temperatura se produce una brisa un poco fantasmagórica que podemos sentir en nuestro cuerpo. No es extraño que se pongan los pelos de punta, incluso hay mucha gente que no puede reprimir el llanto de la sensación de emoción que supone el compartir una experiencia así”, manifestó García Lario en una sesión informativa de la ESA.

Cuando se produzca este evento el próximo 12 de agosto, el experto recomendó enfocar toda la atención en “sentir” el eclipse y ver lo que sucede alrededor.
Por ejemplo, detalló que “los pájaros dejan de cantar, las gallinas se van a su gallinero y las vacas al establo, y pocos minutos después todo vuelve a la normalidad”. “Estos aproximadamente 100 segundos los vamos a recordar para el resto de nuestra vida”, agregó.
Para el astrónomo de la ESA, poder disfrutar de un eclipse total de Sol “es una oportunidad de sentimiento de pertenencia al cosmos”. “Nos habla también un poco de nuestra fragilidad, del deseo de conocer, de explorar, inherente a la especie humana. Y además es que la experiencia de observar un eclipse total de Sol es no solo una experiencia visual, sino una experiencia sensorial”, señaló.

“También se da la circunstancia de que, al ser el eclipse total, por supuesto, con la luna en fase de luna nueva, pues la oscuridad de la noche, a continuación del eclipse, tenemos un ‘bonus track’ que es la oportunidad de observar la lluvia de las Perseidas, que tiene lugar su máximo alrededor de las fechas en las que se produce el eclipse”, indicó García Lario, destacando que habrá “millones de personas mirando al Sol”.
El eclipse, una oportunidad en varios sentidos
Además de un desafío, el astrónomo ha defendido que el eclipse total de Sol supone “una oportunidad para muchas cosas”, como, por ejemplo, el desarrollo de vocaciones científicas.

En este contexto, contó que Santiago Ramón y Cajal “despertó su vocación científica como consecuencia de la observación del eclipse total de Sol que hubo en España el 18 de julio de 1860”.
“Él era un jovencito entonces, pero su afán de curiosidad, de admiración por los fenómenos que están asociados a la observación de un eclipse de Sol, despertó su vocación científica. Esperamos que esto suceda también con muchos de nuestros jóvenes, como consecuencia de este Trío de Eclipses que van a tener lugar en nuestro país”, precisó.

Para el experto de la ESA, el Trío de Eclipses que se podrán ver desde España los próximos tres años “es una oportunidad para divulgar la ciencia, para divulgar el conocimiento del Sol, y también para la astrofotografía”.
“En particular este eclipse, al tener lugar con el Sol a una altura tan baja, creo que va a posibilitar la obtención de las mejores fotos de eclipse total de Sol que se han conseguido en mucho tiempo”, afirmó.
*Con información de Europa Press.
