Colombia se ha consolidado como uno de los destinos más importantes para el turismo de naturaleza, gracias a su gran biodiversidad generada por una variedad de ecosistemas que van desde selvas amazónicas hasta páramos andinos y arrecifes caribeños.
Dadas estas características, son muchos los lugares en los que los viajeros tienen la posibilidad de vivir experiencias únicas en medio de extensas vegetaciones y una amplia variedad de especies de flora y fauna.

Una de las regiones en las que esta actividad toma mucha relevancia es en Boyacá y, si bien la mayoría de sus municipios son perfectos para el desarrollo de la misma, lo cierto es que hay uno que destaca debido a su amplia oferta e incluso tiene su propia marca turística como destino de naturaleza.
Se trata de Santa Sofía, lugar en el que se encuentra la escalera colgante más larga de Colombia. Este municipio está ubicado muy cerca de Villa de Leyva y tiene un alto potencial para los más aventureros, quienes aman el senderismo y otra serie de actividades al aire libre.

Escalera al cielo
Debido a su ubicación geográfica, este territorio posee pisos térmicos fríos, pero agradables para quienes toman la decisión de vivir experiencias diferentes. Una de ellas es atravesar este atractivo, conocido como Escalera al cielo, una estructura suspendida en el aire, con una longitud de 254 metros, que requiere de al menos 600 pasos para atravesar de extremo a extremo.
Se dice que cruzarla toma entre 15 y 20 minutos, tiempo que varía según la sensación que genere en el visitante y la manera en que logra vencer sus miedos en la altura.

De igual forma, allí hay otros lugares que vale la pena conocer. Por ejemplo, está Paso del Ángel, una estrecha franja de tierra que ofrece vistas panorámicas sobre dos profundos abismos. Este lugar es ideal para quienes disfrutan del senderismo y buscan experiencias emocionantes en la naturaleza.

También se puede visitar el Hoyo de La Romera, un lugar donde, según dice la leyenda, se arrojaba a las mujeres infieles arrastrándolas de los cabellos.
Así mismo, en la lista de atractivos se incluyen las cuevas de Los Indios y de Las Chapas, que servían de templos y túneles a los indígenas, así como la cascada del Hayal, lugar donde los muiscas se escondían de los españoles, y la piedra movible y los petroglifos de El Salitre, donde se encuentran numerosos grabados prehispánicos.
Dos alternativas más para conocer son la parroquia colonial Santa Rosa de Lima, que data de 1771, y el convento y monasterio de Santo Ecce Homo, lugar de evangelización y retiros espirituales.
