Un nuevo vehículo llegó a Bogotá y ya preocupa a la ciudadanía. El concejal Andrés Barrios Bernal alertó a la Secretaría de Movilidad por las monorruedas, un vehículo que estaría transitando a más de 80 km/h en la capital sin ninguna restricción.

Barrios le hizo el llamado al distrito a través de su red social X, alegando que estas ya hacen presencia en la ciudad, recorriendo a altas velocidades, por lo que para él “es urgente poner en cintura” y regular el uso de estos vehículo.
Las calles de Bogotá se convirtieron en un escenario de anarquía total. ¿Cómo es posible que no haya control sobre estos monorruedas que superan los 80 km/h?
— Andrés Barrios Bernal (@ABarriosBernal) September 28, 2026
Es urgente poner en cintura a quienes ponen en riesgo a todos. ¡No esperemos a que ocurra una tragedia para actuar!… pic.twitter.com/ilhtY0PYzl
En su publicación, el cabildante adjuntó un video en donde se logra evidenciar la llamativa forma de conducción de este nuevo vehículo. A diferencia de otros monopatines convencionales, este no cuenta con manubrio, por lo que recuerda a cómo funcionan las scooters muy reconocidas en Colombia como la “Malumeta”.
Sin embargo, entre estas dos hay una diferencia abismal: la velocidad. De acuerdo con las especificaciones oficiales que se encuentran en las plataformas que ya venden estos dos productos, es posible evidenciar que, mientras en la “Malumeta” el potencial es de 10 a 15 km/h, las monorruedas pueden alcanzar hasta 150 km/h.
Las calles de Bogotá se convirtieron en un escenario de anarquía total. ¿Cómo es posible que no haya control sobre estos monorruedas que superan los 80 km/h?
— Andrés Barrios Bernal (@ABarriosBernal) September 28, 2026
Es urgente poner en cintura a quienes ponen en riesgo a todos. ¡No esperemos a que ocurra una tragedia para actuar!… pic.twitter.com/ilhtY0PYzl
Las monorruedas: Una tendencia mundial
Aunque este vehículo no es tan conocido en Colombia hasta el momento, en varios países de Europa sí es un medio de transporte reconocido desde hace unos cuantos años atrás.
Lo que comenzó como un concepto de nicho para aficionados a la tecnología se ha transformado en una de las tendencias globales más disruptivas en la movilidad urbana y de última milla.

Las monorruedas eléctricas han dejado de ser un juguete recreativo para convertirse en vehículos personales de alta ingeniería, capaces de competir en autonomía, velocidad y versatilidad con patinetas eléctricas, bicicletas de asistencia e incluso motocicletas.
A diferencia de un monopatín o una bicicleta, una monorrueda carece de manubrio, pedales de aceleración o frenos de mano. Su principio operativo se apoya en tres pilares mecánicos y electrónicos:
- Autobalanceo giroscópico: Un conjunto de sensores giroscópicos y acelerómetros procesan la posición del vehículo cientos de veces por segundo, ajustando de forma instantánea el par del motor para mantener el centro de masa sobre el eje.
- Control por aceleración corporal: El usuario acelera inclinando ligeramente el torso hacia delante y frena o da marcha atrás inclinándose sobre los talones.
- Viraje por transferencia de peso: La trayectoria se controla mediante el movimiento de la cadera, las rodillas y los pies sobre los posapiés laterales, logrando un radio de giro prácticamente nulo.

