En Alemania, el operador alemán Deutsche Bahn y el fabricante Alstom comenzaron las pruebas operativas de conducción remota de un tren de cercanías que operó sin un conductor adentro de la cabina.

Este hecho representa una de las innovaciones más importantes de la industria en el mundo, ya que los operadores usaron una red 5G (RTO, Remote Train Operation), para dirigir trenes y realizar maniobras complejas desde un puesto de mando en tierra.

En el pasado, varios trenes han funcionado con un operador a distancia; lo que cambió es el paso de la conducción remota experimental en entornos cerrados a un sistema de control a distancia en tiempo real con latencias inferiores a los 50 milisegundos y transmisiones de video en alta definición.
La operación a través de una red 5G es relevante porque resuelve el cuello de botella técnico del ancho de banda y la demora de señal (conocido también como “lag”), garantizando una respuesta inmediata del tren ante las órdenes del operador.
¿Cómo operó la red 5G en la conducción de un tren?
A diferencia de la conducción autónoma, donde el vehículo toma decisiones mediante inteligencia artificial y sensores locales, el sistema RTO mantiene el factor humano en el centro de la operación, sin que el maquinista esté en la cabina.
De acuerdo con los reportes de los informativos alemanes, el tren con el que se hizo la prueba fue una unidad de la serie 423 de la red S-Bahn de Múnich, equipada con un despliegue de cámaras HD frontales y laterales que transmiten imágenes de alta definición a la estación de control con latencias inferiores a los 50 milisegundos.

La transmisión de datos de telemetría y comandos de control se apoya en redes 5G de ultrabaja latencia y ancho de banda garantizado, indispensables para asegurar la respuesta inmediata ante frenadas o cambios de agujas.
Mientras tanto, desde la consola en tierra, el operador dispone de una réplica digital de los mandos físicos de la cabina (acelerador, freno e indicadores de seguridad), diseñada para ser compatible de forma agnóstica con múltiples modelos de trenes.

La inversión inicial del proyecto, cercana al millón de euros, busca automatizar operaciones secundarias pero intensivas en mano de obra, cuando en Europa se enfrenta una severa crisis por la falta de conductores y maquinistas.
Con el sistema remoto, un solo operador en tierra puede gestionar el reposicionamiento de varios trenes de forma consecutiva sin perder tiempo desplazándose a pie entre unidades. Además, la teleoperación flexibiliza los turnos de trabajo y abre la puerta a centros de control unificados para la logística de última milla y maniobras de patio.
