En los últimos años, los vehículos eléctricos han comenzado a tener mayor presencia en el mundo, en donde cientos de usuarios se adentran en las ventajas y tecnologías que tienen estos carros.

Países como Colombia han demostrado que la llegada de estas unidades va a seguir incrementando. Durante los últimos registros por parte de la ANDI y Fenalco, entre enero y agosto de 2026 se han matriculado un total de 33.889 vehículos eléctricos nuevos, derivando así en un crecimiento del 222,5% en comparación con el mismo periodo de 2025.
Adicionalmente a esto, el modelo más vendido en Colombia pertenece a una unidad eléctrica, siendo este el Tesla Model Y, el cual ha matriculado más de 12.000 vehículos en lo transcurrido del año.

La presencia de los vehículos eléctricos se ha vuelto más notable, por lo que muchos usuarios se preguntan si estos terminan siendo más fiables que los carros que utilizan combustibles tradicionales como la gasolina.
Varios estudios en el mundo han apuntado a múltiples conclusiones durante los últimos años, pero uno de los más recientes indica el diferencial que tienen ambos vehículos en materia de kilómetros.
¿Qué dice la nueva investigación?
De acuerdo con un estudio realizado por el British Vehicle Rental and Leasing Association (BVRLA) y que fue desarrollado por New AutoMotive, indican que los vehículos eléctricos con muchos kilómetros presentan un mejor desgaste en la suspensión que los carros tradicionales.
Este análisis se llevó a cabo por medio de 47,4 millones de inspecciones MOT (Ministry of Transport test), la cual es la revisión anual obligatoria de seguridad, aptitud para circular y emisiones que es exigida en el Reino Unido a la mayoría de carros que tienen más de 3 años de antigüedad.

A partir de esta investigación, se concluyó que, a partir de unos 96.500 kilómetros, la tasa de los fallos de los carros eléctricos comienza a estabilizarse, mientras que en el caso de los vehículos con gasolina sigue aumentando.
Eso sí, en los recorridos más bajos, la diferencia es menos estrecha, en donde entre 32.000 y 64.000 kilómetros, el 12% de los vehículos eléctricos que fueron analizados no superaron la prueba MOT, en comparación con el 11,7% de los modelos de gasolina.
Una de las explicaciones detrás de estos resultados es la mayor simplicidad mecánica de un vehículo eléctrico, ya que el motor de estos cuenta con muchas menos piezas móviles que un motor de combustión y descarta numerosos componentes susceptibles de desgaste o avería, ya sean sistemas de escape, embragues, sistemas de inyección u otros elementos que se encuentran asociados al control de emisiones.
