Ante los efectos del fenómeno de El Niño, Colombia ha vivido intensas olas de calor y altas temperaturas, siendo un desafío no solamente para los ciudadanos del país, sino también para sus vehículos.

El comprender cómo las olas de calor pueden llegar a afectar un carro o una moto es fundamental, ya que le permite al usuario saber lo que se necesita para que su vehículo tenga un buen funcionamiento, prolongue su vida útil y pueda conducir con normalidad.
Las altas temperaturas ponen a prueba distintos factores; uno de ellos puede ver con el motor. De acuerdo con Seguros Bolívar, en aquellas situaciones en donde las temperaturas ambientales son demasiado elevadas, el motor tiene que esforzarse cada vez más para mantener su temperatura operativa ideal.
Realizar esta acción puede derivar en distintas situaciones en las que esté afectando su desempeño y durabilidad.

Otro aspecto fundamental es la batería, ya que, si bien se asocia el frío con problemas de arranque, las altas temperaturas son la principal causa de falla prematura en las baterías de los vehículos.
Los líquidos de los vehículos también se pueden ver afectados, ya que, al ser la sangre vital de este, pueden recibir alteraciones en sus propiedades, disminuyendo su eficacia y, en consecuencia, la protección de los sistemas a los que sirven.
Las llantas son otro aspecto que sufre por las altas temperaturas, esto debido a que, como es el único punto de contacto entre su vehículo y la carretera, el calor provoca que el aire dentro de los neumáticos se expanda, aumentando la presión.
Recomendaciones para proteger el vehículo del calor en Colombia
Según Seguros Bolívar, existen varias alternativas que pueden ayudar a proteger un vehículo del calor en Colombia.
Una de ellas es parquear este en una zona estratégica, preferiblemente a la sombra, ya que de esta manera se evita la exposición directa al sol. En caso de que no haya, lo recomendable es usar un parasol para el parabrisas y ventanas.

También es aconsejable que se realicen revisiones periódicas y preventivas, entre ellas la revisión de los niveles y estado de todos los líquidos (aceite, refrigerante, frenos, dirección hidráulica), la presión de las llantas y el sistema de refrigeración completo.
Otro punto clave es no ignorar los indicadores que hay en el tablero del vehículo, al ser importantes para indicar las problemáticas que presenta el auto. De ser así, lo ideal es detener el vehículo de inmediato en una zona segura y solicitar asistencia.
