Este jueves 24 de septiembre, se realizó en el Concejo de Bogotá la aprobación de la modificación de las tarifas del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) en la capital de Colombia.

La iniciativa, que tuvo un respaldo de 23 votos por el sí y 18 por el no, aumentará el impuesto en varios sectores de la ciudad, entre ellos la venta y comercio de vehículos.
A través de la propuesta aprobada, el ICA de la comercialización pasa de 6.9 x 1.000 a 8 x 1.000 en el caso de vehículos eléctricos; a 10 x 1.000 para vehículos híbridos y a 11 x 1.000 para el resto de autos. Esto representa un aumento de hasta el 59,4 % en el pago.

En diálogo con SEMANA, la secretaria de Hacienda de Bogotá, Ana María Cadena, explicó las razones de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán de realizar esta modificación y habló, tanto del impacto esperado en el recaudo como de las críticas que fueron planteadas por funcionarios durante el trámite de la reforma tributaria.
La explicación de la secretaria de Hacienda al aumento del ICA a vehículos
SEMANA: ¿Por qué la Administración decidió aumentar el ICA para la comercialización de vehículos y cómo se determinaron las nuevas tarifas?
Ana María Cadena (AMC): Lo primero que quisiera decir es que, en su gran mayoría, a las empresas en Bogotá les va a bajar el ICA. Lo que nosotros hicimos fue una propuesta de simplificación de la estructura tributaria, en la que pasamos de 13 tarifas con uno o dos decimales a nueve tarifas en números enteros. En ese ejercicio, lo que buscamos fue que la mayoría de actividades dieran una reducción en su tarifa y, por eso, después del ejercicio, lo que sucede es que al 89 % de las empresas dedicadas a actividades industriales les va a bajar el ICA y al 83 % de las empresas dedicadas a actividades comerciales les va a bajar.
Hay algunas actividades, como la del comercio de vehículos, que van a observar un incremento. ¿Por qué? Durante mucho tiempo, el comercio de vehículos ha tenido una tarifa menor a la tarifa general del comercio. Entonces, por ejemplo, la venta de papelería, de muebles, de computadores, en fin, la gran mayoría del comercio, ha tenido una tarifa de 11 por mil, pero los vehículos no entendemos realmente por qué razón han tenido una tarifa menor.
Entonces, ¿cuál fue la propuesta al final? Que tuviéramos una diferencia. Para los vehículos eléctricos tendríamos una tarifa de 8 por mil, para los híbridos de 10 por mil y los demás quedarían a esa tarifa general del 11 por mil. Muy importante saber que lo que más se vende en Bogotá y lo que más está teniendo crecimiento es la venta de vehículos eléctricos, que están creciendo a más del 220 %. Lo mismo los híbridos, que están creciendo a más del 70 %. Entonces, la gran mayoría quedaría con tarifas menores y solo una parte quedaría con esa tarifa general del 11 por mil.
SEMANA: ¿Cuánto dinero adicional espera recaudar Bogotá con este aumento del ICA para la comercialización de vehículos?
AMC: Digamos que la meta general es que la ciudad pueda tener alrededor de un billón de pesos con todos los ajustes que hacemos. Cuando llegamos al Concejo de Bogotá, la meta de recaudo era 1,26 billones, pero los ajustes que se hicieron, incluidos estos que estamos mencionando acá, la proyección de recaudo bajó y hoy estamos hablando de un billón de pesos.
Dentro de eso, lo que más participación tiene es efectivamente el ICA, que es alrededor de 750 mil millones de pesos, donde el tema de vehículos puede estar alrededor de los 54 mil millones.
SEMANA: Durante el trámite de la reforma, algunos gremios y concejales cuestionaron el aumento porque consideraban que podría desincentivar la comercialización de vehículos o afectar los márgenes de los concesionarios. ¿Cómo responde la Alcaldía a estos argumentos?
AMC: En particular, en el tema de concesionarios, realmente yo no veo que los bogotanos nos vayamos a ir a comprar nuestros automóviles a otros municipios. Yo creo que el mercado de Bogotá es un mercado absolutamente valioso, donde somos 8 millones de personas con una capacidad adquisitiva importante.
Creo que a los concesionarios, afortunadamente, les está yendo muy bien, tienen crecimientos muy significativos en las ventas, así que los animamos a continuar apoyando a Bogotá, una ciudad con un valor enorme en su actividad económica, en lo que significa para el país, en lo que sucede en nuestra ciudad.
Así que estamos convencidos de que realmente el mercado bogotano tiene un valor que trasciende definitivamente una u otra tarifa de ICA.
SEMANA: ¿Qué mensaje les daría a los ciudadanos que se preguntan si este aumento del ICA terminará haciendo que tengan que pagar más al comprar un carro o una moto?
AMC: Yo quisiera volver al mensaje inicial. Al 89 % de las empresas dedicadas a actividades industriales y al 83 % de las empresas dedicadas a actividades comerciales les va a bajar el ICA. Y eso es supremamente importante porque fue un ejercicio deliberado, queríamos que así fuera.
Entonces, cuando hicimos todo este ejercicio de simplificación de tarifas, lo que buscamos es que, al eliminar ciertas tarifas, las que quedaran en la tarifa más cercana, mejor. Y eso es muy importante porque buscamos hacer un redondeo, siempre tratando de que ese redondeo fuera a la baja. Es por eso que la gran mayoría va a ver esas reducciones.
Hablamos de tres casos donde hay un incremento. Tal vez hemos hablado acá con más detalle del tema de concesionarios, pero tenemos también el caso de actividades financieras o del comercio de alcohol y tabaco.
Ojo, por ejemplo, en alcohol y tabaco no estamos hablando de los tenderos, no estamos hablando de los restaurantes, no estamos hablando de los bares. ¿Por qué? Los tenderos, por ejemplo, en su mayoría están en el régimen simple de tributación. Aquellos que tienen ingresos hasta por 5.200 millones de pesos hacen parte del régimen simple. Y en ese caso, estas tarifas puntualmente no les afectan.
Por otro lado, la mayoría de los ingresos de los tenderos provienen de una actividad de venta de alimentos y bebidas no alcohólicas, una actividad a la que se le reduce la tarifa, que pasa de 4,14 a 4 por mil.
Entonces, el mensaje que yo sí quisiera dejarles a los bogotanos es que esto es una reforma progresiva, que lo que busca es que quien más capacidad de pago tenga pueda aportar más, que es un principio fundamental de la tributación.
Y que, de esa manera, entre todos, logremos evitar el riesgo de que nuestra ciudad se estanque, que logremos que nuestra ciudad siga progresando, se siga transformando, que esos 1.200 frentes de obra que hoy tenemos abiertos se concreten en obras puntuales para nuestra ciudad, en bienes, en servicios, con una política social que siga siendo exitosa para cuidar a nuestra ciudad.
