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Cerca del joven vertiendo agua fresca del fregadero de la cocina. Interior de la casa.
agua fresca - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Agua tibia: estos son los beneficios para la salud que tendría su consumo

Entre los más importantes están su aporte a la piel y la pérdida de peso.

Beber agua es una de las recomendaciones más populares que nutricionistas y médicos hacen a sus pacientes, gracias a los múltiples beneficios que trae para la salud, entre ellos, mejoras para la piel e incluso la reducción de grasa y la pérdida de peso.

Por ese motivo, es importante incluir este hábito entre la dieta diaria, aunque se debe tener en cuenta que su consumo en exceso también puede ser perjudicial, esto teniendo en cuenta que el cálculo del requerimiento hídrico se debe ajustar a las características de cada persona.

Bajo ese contexto, y según los expertos, beber dos litros de agua es una estimación recomendada para un adulto sano promedio; sin embargo, hay personas que no necesitan beber tanto, pues las frutas y verduras aportan la hidratación que necesitan a través de su consumo.

Ahora bien, sobre la temperatura adecuada para su consumo, muchos indican que es mejor beber el agua tibia que fría, dado que esta además de ayudará a empujar el flujo de sangre hacia la superficie del cuerpo, también evita y alivia diferentes problemas y molestias estomacales, depura el organismo, suaviza dolores comunes, relaja las glándulas sudoríparas y abre los poros de la piel, lo que ocasiona que, al sudar, el cuerpo se refresque, según explica el sitio especializado Cuerpomente.

Según el mismo sitio web, cuanto más se acerque la temperatura del agua a la temperatura corporal (37 °C), es mejor para el que cuerpo no experimente un cambio brusco y, por lo tanto, no requiera más energía para recuperarse.

Ahora bien, además de que beber agua templada sacia más la sed que beber agua fría, existen otros beneficios a la salud que trae su consumo, adicionales a los antes mencionados.

Entre estos, está su ayuda para disolver y a procesar mejor la grasa de los alimentos que se consumen; ayuda a eliminar toxinas del organismo, generando así que las células se regeneren con mayor facilidad y la piel tenga mayor elasticidad, por lo que también ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro.

Gracias al efecto relajante del agua tibia, las personas que sufran de acidez podrán aliviar estas molestias, así como aquellos que sufran de dolores de cabeza, garganta y padezcan de insomnio, explica la revista española Mia.

Cantidad de agua que se recomienda tomar para mejorar el bienestar

Aunque no hay una respuesta exacta, hay diversas circunstancias que les permiten a las personas una guía. Entre ellas, la edad. Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades tienen un sistema de regulación de ‘sed’ diferentes, por lo que pueden llegar a hidratarse según su criterio.

No obstante, según el Instituto de Medicina de Estados Unidos existen ciertas recomendaciones generales, que no son obligatorias.

Según la entidad, los hombres deben beber más agua que las mujeres, ya que existen diferencias entre la ingesta, entre otras razones, debido al peso.

“Estas recomendaciones se hacen de manera general, no tomando casos individuales, porque si una mujer tiene un peso y volumen corporal mayores, indudablemente va a necesitar más agua en su organismo”, explica Beatriz Robles, del Instituto de Medicina de Estados Unidos.

Bajo ese contexto, la cantidad de agua que se debe consumir es 32 ml diarios por cada kilo de peso. Así, una persona de 60 kilos debería consumir 1.920 ml de agua.

Otro factor recomendable es ingerir agua en los momentos más propicios. Para Robles, beber agua en las mañanas estimula el reflejo gastrocólico, que hace que al ingerir alimentos con el estómago vacío se produzcan movimientos peristálticos en el intestino, lo que genera que el organismo pueda defecar mejor.

Por otro lado, beber agua en exceso puede ser negativo para la salud, pues el organismo no acepta más agua de la que necesita. Tomar mucho líquido puede ser grave cuando causa dilución de sodio en la sangre, lo que según la experta crea una inflamación en el cerebro y los pulmones.