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Cinco formas de ejercitar el cerebro para mejorar la memoria

El cerebro es uno de los órganos más importantes para el buen funcionamiento del organismo.


Durante la vida, una persona atraviesa diversas experiencias y aprende cosas. El cerebro no tiene la capacidad para almacenar todos estos acontecimientos, así que debe escoger qué es lo que va a guardar, según explica Mayo Clinic.

Debido a esto, las personas retienen diversos tipos de recuerdos según períodos de tiempo. Existe la memoria a corto plazo, la cual almacena la información durante segundos u horas; está la memoria a largo plazo, que retiene los recuerdos durante un lapso largo, pueden ser semanas, meses y muchos años, explica National Geoprahic.

No obstante, con el paso de los años los diferentes órganos del cuerpo humano pierden su vitalidad. Paulatinamente, el organismo se va desgastando y disminuye su eficiencia. La vejez es uno de los factores que más influye en el deterioro cognitivo y las funciones cerebrales. Por eso, la pérdida de la memoria es una de las señales naturales del envejecimiento.

El cerebro tiene un papel importante en las diferentes operaciones que realiza el organismo. Su propósito radica en controlar y regular la mayoría de las funciones del cuerpo humano. De acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, “la mayoría de ellas son vitales, como respirar o regular el pulso cardíaco, pasando por el sueño, el hambre o la sed, hasta funciones superiores como el razonamiento, la memoria, la atención, el control de las emociones y el comportamiento”. Por esto, es importante mantener un cerebro saludable y evitar complicaciones en el estado de salud.

Modificar los lugares habituales

Frecuentemente, los objetos suelen guardarse en el mismo lugar. Las llaves, las tarjetas, la sombrilla, el carné de la oficina, cada uno tiene una ubicación específica que cada persona le otorga. Esto se hace para no olvidar el lugar donde fue guardado. Mejor con Salud destaca que esto requiere de poca atención, mientras que alterar la posición de los elementos de la casa exigirá realizar un esfuerzo para pensar la nueva ubicación, memorizarla y recordarla. Esto significará una actividad mental, que permitirá que el cerebro se ejercite.

Evitar la monotonía y las costumbres

Según explica el portal especializado, “a medida que nos acostumbramos a las mismas actividades el nivel de atención y alerta disminuye. Esto es así porque nos ‘habituamos’. No obstante, nada mejor que cierta dosis de novedad para activar al propio sistema nervioso”. Por eso, se recomienda cambiar la rutina:

  • Escoger una ruta diferente para ir al trabajo o regresar a casa.
  • Asumir retos, como aprender una nueva habilidad.
  • Establecer vínculos sociales con nuevas personas.
  • Realizar actividades diferentes (practicar un deporte, tocar un instrumento).

Escuchar música

Durante los últimos años, las terapias basadas en la música se han convertido en populares debido a los efectos positivos que tiene en el estado de ánimo y el rendimiento cognitivo de las personas. Mejor con Salud destaca los beneficios de la música para disminuir la agitación y la ansiedad. Asimismo, se recomienda escuchar canciones o melodías para ejercitar el cerebro.

Utilizar más la mano no dominante

Cepillarse los dientes, escribir, tomar el celular, abrir la puerta son acciones cotidianas sencillas que se llevan a cabo utilizando una mano dominante. El ser humano tiene la capacidad de adaptarse a nuevos cambios, por eso, se recomienda emplear la mano que no se domina muy bien para realizar tareas cotidianas. De esta forma se ejercitará el cerebro y se obtendrá una nueva habilidad.

Memorizar

Con la transformación digital y las nuevas tecnologías, el ser humano utiliza cada vez menos su memoria para recordar contraseñas, correos, cumpleaños, fechas, etc. El portal Mejor con Salud explica otra forma de ejercitar el cerebro: memorizando números de teléfono: revisar la agenda física o digital y revisar los números que se utilizan con mayor frecuencia. Elegir varios e intentar recordarlos. Se puede añadir uno semanalmente.

Si perseveramos en este ejercicio, el cerebro se mostrará poco a poco más receptivo y estaremos ampliando el margen con el que este procesa la información”, enfatiza el sitio web.