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Es importante crear una buena relación entre el cerebro y la alimentación. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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¿Cómo entrenar el cerebro para hacer dieta?

La mejor manera de alimentarse bien es tomando conciencia de lo que se come, dicen expertos.

Tener un peso saludable evita el desarrollo de diversos tipos de enfermedades, entre ellas, las relacionadas con el corazón. Sin embargo, bajar unos kilos de más no siempre es tarea fácil y más si no se llevan hábitos de vida sanos como el consumo de una dieta equilibrada y la práctica regular de ejercicio.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), es normal que toda persona que desee adelgazar quiera hacerlo de manera rápida. Sin embargo, asegura que la evidencia científica demuestra que quienes bajan de peso en forma gradual y constante, entre una y dos libras por semana, logran mejores resultados, dado que es más difícil que vuelvan a recuperarlo.

“Bajar de peso en forma saludable no se trata solamente de seguir una dieta o programa. Se trata de un estilo de vida que incluye una alimentación saludable y actividad física regular”, precisa esta institución.

Un artículo publicado en el medio digital Business Insider indica que eliminar nutrientes, reducir al máximo las calorías y comer aquello que no se quiere muchas veces trae consecuencias. “Ralentizar el metabolismo, afectar los músculos, generar un déficit nutricional o derivar en pensamientos obsesivos sobre la comida puede afectar la salud y luego caer en el temido efecto rebote”, precisa.

Por eso, una de las mejores maneras de trabajar para establecer dietas o perder peso es a través del cerebro, según lo plantea el estudio Prefronto-cerebellar neuromodulation affects appetite in obesity, realizado por investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y las universidades de Harvard y Nueva York.

Esta investigación concluyó que la red del cerebro que está implicada en lo que los neurocientíficos llaman control cognitivo juega un papel fundamental en el tema de la alimentación. Por esta razón, los especialistas hacen algunas recomendaciones que deberían tenerse en cuenta para alinear el cerebro cuando se quiere hacer dieta o bajar de peso.

Una de ellas es practicar la alimentación consciente, pues las investigaciones demuestran que quienes tienen problemas de alimentación no suelen prestar atención a si realmente tienen hambre cuando comen, sino que en muchas oportunidades comen por comer.

También es importante identificar las emociones. Si una persona se siente mal y por ello come de manera compulsiva o los productos que pueden ser perjudiciales para su organismo, es vital encontrar otras conductas alternativas más saludables que la ayuden a sentirse bien. Una opción es buscar apoyo en seres queridos o hacer deporte.

Así mismo, según información del portal de bienestar y belleza Mujer Hoy, es importante que el cerebro se deshaga de lo malo, pero hay que brindarle herramientas para que se concentre en lo bueno.

Una alternativa, por ejemplo, es tener la nevera ordenada y sobre todo, llena de productos saluables. Esto impedirá que el cerebro lleve a “pecar” con la ingesta de alimentos que no son nutritivos. La idea obligar a la ingesta de productos considerados sanos.

No a la obesidad mental

El portal Cuerpo Mente, por su parte, indica que es relevante dejar de lado todas las convicciones que causan “obesidad mental” y esto se logra reeducando la mente, pues cuánto más crea que es fácil hacer dieta y perder peso, más fácil será. Es clave, por ejemplo, no entretenerse viendo televisión, ni leyendo el periódico y tampoco escuchando música. De acuerdo con este sitio web, es importante disfrutar de los sentidos mientras se come, en medio de un ambiente agradable.

Otra de las recomendaciones es nutrir la mente y el cuerpo, dado que cada alimento no solo proporciona nutrientes, sino que también aporta energía y afecta de forma emocional y cognitiva.

Un modo de tomar conciencia es preguntarse cómo ha recibido el cuerpo cada uno de los platos que se le han ofrecido y cómo ha reaccionado ante cada uno de ellos. Esto le ayudará a la persona a crear una relación nueva con la comida, tomando conciencia de lo que realmente ingiere.