La piel es el órgano más grande del cuerpo y el cuidado de esta forma parte de la rutina de muchos. Por ende, elegir un estilo de vida saludable puede ayudar a retrasar el envejecimiento natural y prevenir diversos problemas de la piel, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.
Es por ello que el portal Mejor con Salud reveló cuáles son las cuatro imprescindibles vitaminas que se deben consumir para su cuidado:
Vitamina A: esta sustancia proporciona la protección necesaria ante la radiación solar. Existen dos tipos diferentes de vitamina A. El primer tipo, la vitamina A preformada, se encuentra en la carne vacuna, carne de ave, pescado y productos lácteos. El segundo tipo, la provitamina A, en frutas, verduras y otros productos de origen vegetal.

Vitamina B3 (niacina): es una vitamina del complejo B que ayuda a mantener saludable la piel. Se pueden obtener las cantidades recomendadas de niacina en alimentos de origen animal, como aves de corral, carne de res, de cerdo y pescado, en algunos tipos de nueces como legumbres y granos y en alimentos enriquecidos y fortificados, como panes y cereales.
Vitamina C: es un nutriente hidrosoluble y en el cuerpo actúa como antioxidante, al ayudar a proteger las células contra los daños causados por los radicales libres. Las frutas y verduras son las mejores fuentes de vitamina C, tales como naranjas y pomelos/toronjas y sus jugos, así como pimientos rojos y verdes, kiwi, brócoli, fresas, melón, papas horneadas y tomates.
Vitamina E: actúa como antioxidante, conservando las reservas de colágeno y las células. Además, ya que ayuda a crear una barrera para protegerla de los rayos del sol y difuminar las cicatrices, es buena para eliminar las imperfecciones. Si la persona sufre de estrías, ayuda a que estas no sean tan visibles, según L’Oréal. La sustancia está presente en: aceites de germen de trigo, girasol, cártamo, los aceites de maíz y soja; frutos secos como maníes, avellanas y, en especial, almendras y las semillas como las semillas de girasol; y hortalizas de hojas verdes, como la espinaca y el brócoli.

Por su parte, existen otros consejos para proteger la piel, de acuerdo con Mayo Clinic:
1. Proteger la piel del sol: limitar el tiempo que se pasa al sol, especialmente al mediodía, y usar siempre ropa protectora, como sombreros de ala ancha, camisas de manga larga y gafas de sol. Se debe elegir un producto para el cuidado de la piel con un factor de protección solar (SPF), pues la American Academy of Dermatology (Academia Estadounidense de Dermatología) recomienda usar un protector solar de amplio espectro con SPF de 30 o más.
Además, la entidad recomienda aplicarse abundante cantidad de protector solar y volverlo a aplicar cada dos horas, o con más frecuencia si se está nadando o transpirando.
2. Humectar la piel: la piel seca arruga las células turgentes, lo que puede provocar líneas delgadas y arrugas prematuras. La hidratación atrapa el agua en la piel, lo que ayuda a enmascarar las pequeñas líneas y pliegues.

3. No fumar: aunque se haya fumado durante años o se fume mucho, dejarlo puede mejorar el tono y la textura de la piel, así como prevenir las arrugas y manchas.
4. Seguir una dieta saludable: existen algunas pruebas de que ciertas vitaminas en la dieta ayudan a proteger la piel. Se necesita estudiar más el rol de la nutrición, pero es bueno consumir muchas frutas y vegetales, según Mayo Clinic.
