salud

Frutos cítricos que ayudan a reducir el colesterol naturalmente, así se pueden consumir

Estos frutos son ricos en vitamina C, que ayuda a que las arterias no se obstruyan.


El colesterol es un tipo de grasa que se sintetiza en el organismo o se adquiere a partir de algunos alimentos de origen animal. Es una sustancia clave para tener buena salud y se encuentra en todas las células del cuerpo.

Según la compañía de salud Sanitas, de España, el colesterol constituye la base para la síntesis de diversas hormonas, principalmente las sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. Sin embargo, un nivel elevado de esta grasa, afección a la que se le denomina hipercolesterolemia, se asocia a un mayor riesgo de padecer cardiopatía y accidentes vasculares cerebrales. De acuerdo con esta fuente, siete de cada diez personas mayores de 45 años tienen el colesterol alto.

La consecuencia más grave asociada al colesterol alto es la enfermedad cardiovascular (ECV). Esto incluye enfermedades cardíacas y de los vasos sanguíneos, debido a que cuando sus niveles se elevan produce un estrechamiento de los vasos sanguíneos con depósitos grasos que se denominan placas de ateroma.

Cuando esto sucede se pueden presentar ataques cardiacos, accidentes vasculares cerebrales y afecciones de los vasos sanguíneos de todo el organismo. Esto se debe, según la Fundación Española del Corazón, a que muchas veces las células son incapaces de absorber todo el colesterol que circula por la sangre y el sobrante se deposita en la pared de la arteria.

La alimentación es clave para mantener bajo control los niveles de colesterol. Mantener una dieta equilibrada, acompañada de ejercicio regular es la mejor fórmula para evitar estas afecciones. Dentro de la alimentación existen algunos frutos que resultan favorables para ayudar a controlar el colesterol.

Unos de ellos son los cítricos. Frutos como la naranja, el limón y la mandarina son buenos para reducir los niveles de colesterol malo en la sangre. Este beneficio se le atribuye a su importante contenido de vitamina C, que permite que el hígado convierta el colesterol en ácidos biliares, además de que su consumo ayuda a que las arterias no se obstruyan.

También favorece la elasticidad de las arterias y los vasos sanguíneos, mejora la circulación sanguínea y previene el padecimiento de problemas cardíacos.

En el caso particular de la naranja, se puede recurrir al uso de su cáscara, la cual posee fitoquímicos y flavonoides que son favorables para reducir el exceso de colesterol en la sangre. Además, gracias a los antioxidantes, las arterias se mantienen limpias, por lo que también previenen la formación de la placa lipídica que suele provocar obstrucción y coágulos, según el portal Mejor con Salud.

Para preparar una infusión se mezclan unas seis cáscaras de naranja, perfectamente lavadas, con dos litros de agua y se deja hervir de 15 a 20 minutos, luego se deja que se enfríe y se cuela. La recomendación es tomar una taza cada día antes de desayunar.

Para bajar el colesterol también se puede consumir la naranja como fruta. Lo ideal es comer de 15 a 20 gajos todos los días y hacerlo preferiblemente antes del desayuno. De igual forma, se puede consumir en jugo. Se exprimen dos naranjas y se añaden dos dientes de ajos machacados y se consume una vez al día.

La mandarina, por su parte, es un alimento bajo en calorías, ideal para cuidar el peso, lo que se traduce en manejo de los niveles de colesterol. Ayuda a eliminar el colesterol LDL, conocido como malo, gracias a que la fibra impide la absorción de grasas.

Las mandarinas reducen también la oxidación celular lo que disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Esta es una fruta que se puede consumir en cualquier momento del día, sola o acompañada.

Por último, el limón también es beneficioso para reducir el colesterol. Un artículo de Cardiovascular Drug Reviews encontró que la naringenina que contiene este fruto previene la acumulación de placa en las arterias.

Además, la revista médica Bioorganic and Medicinal Chemistry señala que la hesperidina del jugo de limón reduce los niveles de triglicéridos y de colesterol LDL en el torrente sanguíneo.

Adicionalmente, mejora la circulación lo que evita que se presente problemas del corazón. De acuerdo con un estudio publicado en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, la hesperidina estimula la producción de óxido nítrico, un vasodilatador que relaja las paredes de las arterias, facilitando el tránsito de la sangre.