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Foto de referencia de donación de sangre
Para medir los glóbulos rojos es necesario practicar exámenes de sangre. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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¿Cómo aumentar la hemoglobina de forma natural?

Las carnes y pescados, así como algunos vegetales son clave para lograr este propósito.

La hemoglobina es una proteína rica en hierro que está presente en los glóbulos rojos. El oxígeno que ingresa a los pulmones se adhiere a ésta en la sangre y es la encargada de llevarla a los tejidos del cuerpo.

Cuando alguien no tiene suficientes glóbulos rojos o los que tiene no funcionan adecuadamente, el cuerpo se siente con menos oxígeno del que necesita para funcionar. A esta condición se le llama anemia.

Cada proteína de hemoglobina puede transportar cuatro moléculas de oxígeno, que se distribuyen en todo el cuerpo mediante los glóbulos rojos. Cada uno de los mil millones de glóbulos del cuerpo necesita oxígeno para repararse y mantenerse, de acuerdo con el sitio especializado Medical News Today.

La hemoglobina también ayuda a los glóbulos rojos a obtener su forma de disco, lo cual les permite movilizarse más fácilmente a través de los vasos sanguíneos.

Pero como si esto fuera poco, esta proteína se encarga también de transportar dióxido de carbono de las células hacia los pulmones. Este dióxido se libera a medida que la persona exhala. Tener la hemoglobina baja puede dificultar que el cuerpo realice estas funciones.

La actual fase del proyecto plantea la inscripción de los posibles donantes y su tipificación genética para que en el futuro se puedan activar procesos de búsqueda para pacientes que lo necesiten.
La hemoglobina es clave para el transporte del oxígeno. - Foto: Cortesía IDCBIS

Tipos de anemia

Hay varios tipos de anemia y una de las más reconocidas es la que se presenta por deficiencia de hierro en el cuerpo y la persona no puede generar la hemoglobina que necesita. La anemia es ocasionada, usualmente, por la pérdida de sangre, pero también se puede deber a la mala absorción de hierro. Esto puede suceder, por ejemplo, cuando alguien tiene una cirugía de derivación gástrica.

Hay otro tipo relacionada con el embarazo. También se presenta baja de hierro en el periodo de gestación. De igual forma está la que se registra por deficiencia de vitaminas como la B12 o ácido fólico; la anemia aplásica, que es un trastorno en donde las células madre que forman la sangre en la médula ósea son atacadas por el sistema inmunológico, ocasionando menos glóbulos rojos.

La anemia hemolítica puede ser el resultado de otra condición o puede ser heredada. Aparece cuando los glóbulos rojos se rompen en el torrente sanguíneo o el bazo y la drepanocítica es una condición heredada en donde la proteína de hemoglobina es anormal.

Para hacerle frente a esta deficiencias, las personas pueden llevar a cabo algunas acciones que pueden ayudar a mantener la hemoglobina en sus niveles indicados, según Medical News Today.

1. Aumentar la ingesta de hierro. Una persona con los niveles reducidos de hemoglobina puede beneficiarse de comer más alimentos ricos en hierro. En esta lista se encuentran la carne y pescado, productos de la soya, huevos, frutas deshidratadas, como higos, brócoli, vegetales de hojas verdes, como la col rizada y la espinaca, nueces y semillas y mantequilla de maní.

Los mariscos son un ingrediente imprescidible en la gastronomía del Chocó.
La ingesta de mariscos es clave para aumentar la hemoglobina. - Foto: Cortesía: Restaurant Gurú

De acuerdo con el sitio especializado Healthline, los mariscos son nutritivos. Todos los tipos de mariscos son ricos en hierro, pero las almejas, las ostras y los moluscos son especialmente recomendados. El hierro presente en el marisco se denomina hierro hemo, el cual se absorbe por el cuerpo más fácilmente que el no hemo, es decir, el que se encuentra en las plantas.

De acuerdo con esta publicación, si bien existen preocupaciones justificadas sobre el mercurio y las toxinas en ciertos tipos de pescados y mariscos, los beneficios del consumo de marisco están lejos de superar los riesgos. La carne de hígado y otros órganos como los riñones, el cerebro y el corazón. Todos ellos son ricos en hierro.

2. Aumentar la ingesta de folato. Este es tipo de vitamina B que juega una parte esencial en la producción de hemoglobina. El cuerpo usa el folato para producir hemo, un componente de la hemoglobina que facilita el transporte del oxígeno. Si una persona no obtiene suficiente folato, sus glóbulos rojos no podrán madurar, lo que podría causar anemia por deficiencia de folato y niveles bajos de hemoglobina. Son buenas fuentes de esta vitamina la carne de res, espinaca, arroz, maní, fríjoles, aguacate y lechuga.

3. Maximizar la absorción de hierro. Consumir hierro en los alimentos o suplementos es importante, pero una persona también debería ayudar a su cuerpo a absorber ese hierro. Los alimentos ricos en vitamina C, como frutas cítricas, fresas y los vegetales de hoja verde, pueden aumentar la cantidad de hierro que se absorbe. Tomar un suplemento de vitamina C también puede ayudar. La vitamina A también puede ayudar al cuerpo a absorber y usar el hierro. Los alimentos ricos en esta vitamina son: pescado, hígado, calabaza, coles y acelgas.

No obstante, dicen los especialistas, aunque los suplementos de vitamina A pueden ayudar al cuerpo a procesar el hierro, esta puede ser peligrosa si se consume demasiado. Su exceso puede causar una afección conocida como hipervitaminosis A, ocasionando síntomas como dolor de huesos y articulaciones, fuertes dolores de cabeza y aumento en la presión dentro del cerebro.

4. Tomar suplementos de hierro: Un médico puede aconsejar a una persona con niveles extremadamente bajos de hemoglobina que tome suplementos de hierro. La dosis dependerá de los niveles de la persona.

También es importante que las personas tengan claro que consumir demasiado hierro puede ser contraproducente, pues puede causar hemocromatosis, que a su vez puede provocar enfermedad hepática y efectos secundarios como estreñimiento, náuseas y vómitos. Los suplementos causarán que los niveles de hierro aumenten gradualmente en unas cuantas semanas.

La recomendación de los expertos es que siempre se consulte al médico cuando se sufre de estas afecciones para seguir el tratamiento indicado.