No solo los congresistas. También muchos colombianos que siguieron el debate de aprobación del Presupuesto 2027, tanto en Senado como en Cámara, percibieron una jornada un tanto inusual. Inclusive, algunos hablaban de desorden.
En el Senado empezó la jornada en horas de la mañana del lunes 19 de octubre y se extendió hasta pasadas las 10 de la noche. La votación fue enredada: reabrían artículos ya aprobados, había discusiones y pugnas políticas.
Entre tanto, en Cámara, la situación fue aún más complicada. Durante el día, tras varios intentos por consolidar el quórum decisorio, no fue posible lograr la mayoría más uno, lo que condujo a que se declarara un largo receso durante el resto de la jornada. Por lo tanto, la sesión se retomó cerca a las 9 de la noche.
El proceso seguía siendo complejo. Durante un par de horas el partido de oposición, el Pacto Histórico, presentó argumentos y anunció su retiro del recinto. Alegaban que no tenían garantías para que sus propuestas fueran tenidas en cuenta
Llegó la media noche y el debate no había avanzado. La sesión se levantó y fue citada para las 12:30 de la madrugada. Es decir, unos minutos después, para que se cumpliera la obligación de que el trámite continuaba al día siguiente (20 de octubre).
El asunto era que, por cronograma, el proyecto de Presupuesto 2027, el primero que le aprueban al ministro de Hacienda Miguel Gómez Martínez, por 635 billones de pesos, debía estar aprobado con todo y conciliación (si así se necesitara), este martes 20 de octubre de 2026.

Por el momento, algunos expertos estiman que no será necesaria una conciliación, pues en la Cámara tuvieron cuidado de aprobar lo similar al Senado.
Una conciliación es necesaria cuando los dos textos que se aprueban de manera simultánea, en Senado y Cámara, resultan ser distintos. Habrá entonces que esperar las revisiones más minuciosas, pues, en medio de ajustes y las más de 600 proposiciones que le agregaron al texto original, podría haber diferencias. Y se requiere que no cambie ni una coma entre lo aprobado en las dos células legislativas.
El documento definitivo pasará a sanción presidencial para que sea ley de la República a partir del 1 de enero de 2027.
