El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, dejó el cargo hace algunos días, en medio de duros cuestionamientos sobre el manejo presupuestal que se le habría dado a la jurisdicción y también las decisiones que habrían favorecido a los comparecientes.
El exvicepresidente Francisco Santos se refirió a la salida de Ramelli, asegurando que la cuenta que entrega es “desastrosa”, pues su manejo habría sido deficiente.

“Más de tres billones de pesos después, quedan arriendos y viajes cuestionados, una nómina gigantesca, abogados de las FARC pagados con recursos públicos, contratos bajo la lupa y denuncias que merecen una investigación a fondo. Pero lo peor no es y un la plata: es lo poco que recibió Colombia a cambio”, precisó.
Indicó que a las FARC les dieron beneficios y que “a las víctimas las regalaron e instrumentalizaron y a los militares los presionaron para reconocer responsabilidades y construir una narrativa que apuntara hacia arriba”.
Finalmente, detalló que Ramelli se va, pero deja una JEP que terminó actuando como un tribunal político: “indulgente con las FARC, implacable con la Fuerza Pública y profundamente injusto con las víctimas”.
