Cultura

La poderosa manera de superar el orgullo

La oración puede brindar un momento de reflexión y tranquilidad.

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14 de octubre de 2023 a las 5:45 a. m.
La oración es una forma en la cual el creyente se comunica con Dios.
La oración es una forma en la cual el creyente se comunica con Dios. Foto: Getty Images

De acuerdo con el portal Significado, “una persona orgullosa muestra soberbia, altivez, vanidad, arrogancia e incluso puede mostrar un desprecio hacia otras personas”.

De hecho, es clave entender que el orgullo es un pecado, según la religión católica, y por ello, la Organización Unidos en Oración reveló la oración para quitar el orgullo del corazón.

“Amado Padre, que siempre dispones lo mejor para la vida de los hombres y mujeres, tus hijos e hijas, permite que este día pueda hablarte con la sincera voz de mi corazón entregado a ti. Mi Señor, me dispongo a estar en tu presencia con sencillez.

Orar / Oración
Los conocedores del tema religioso recalcan la necesidad de orar con fervor y honestidad. Foto: Getty Images

Dios mío, permite que las palabras fluyan en mí para ser feliz, pidiéndote aquello que mejorará mi existencia. Señor, tú que guía a tus hijos a través del buen sendero, te pido que obres en mi vida para que pueda alcanzar la mejoría que tanto anhelo.

Con muchas personas, mi Dios, he discutido, he peleado y me he ofendido. Así como yo he podido dañar a mi prójimo, así también he recibido agravios por parte de muchos otros. Muchas veces he permitido que mi cólera gane y caí en el pecado de la ira.

El próximo martes 19 de septiembre, muchas personas elevarán sus voces en una oración sincera y profunda de gratitud.
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Pero esto, mi Padre, tú que conoces mi interior y sabes cómo pienso, me lastima día a día. Señor, es duro el camino que se debe seguir si las heridas no me dejan avanzar. Así me siento yo, mi amado Dios, con múltiples heridas en el alma que me recuerdan tantas ofensas recibidas.

Te pido, señor, que quites el orgullo de mi corazón. Reconozco que es el orgullo lo que me daña constantemente, mi Padre. Porque me hace cargar con malos recuerdos y rencores que no contribuyen en nada a mi vida, sino que, por el contrario, la perjudican enormemente atándola a un pasado nocivo.

La oración corresponde a un encuentro espiritual, mediante el poder de la palabra con el todopoderoso.
Los conocedores del tema religioso recalcan la necesidad de orar con fervor y honestidad. Foto: Getty Images

Y como yo, señor, sé que en el mundo hay tantos hermanos y hermanas míos que viven sin poder liberarse de aquel pasado tan tóxico, recordando con frecuencia todas las palabras que les dijeron, los comportamientos que le causaron daño, pensando en una forma de superarlo y sin saber cómo.

Tú podrás mostrarnos claridad, Señor. Con tu luz sagrada podrás iluminar un sendero lleno de bondad y perdón. Enséñanos a perdonar, Dios mío, así como tú haces diariamente con cada uno de nosotros.

Muéstranos la forma correcta para avanzar, Padre. Que sea con tu bendita voluntad que yo empiece a encaminarme. Dame la sabiduría para discernir correctamente entre lo bueno y lo malo y hacer siempre de mi vida un ejemplo a seguir para mis hermanos y hermanas en el mundo.

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Reconozco mis pecados, Dios de misericordia, sé que he fallado tantas veces que quizá ya no merezca tu perdón, y sin embargo Tú siempre estás dispuesto a pasar por alto mis faltas y abrazarme con todo tu amor.

Te agradezco, Padre santo, por las bendiciones entregadas a mi vida. Solo tú eres el único capaz de alegrar mi día con solo unas palabras. Te amo eternamente, mi Señor. Te pido que me bañes en humildad, para regocijarme como tú en la experiencia del perdón.

Angustia
Cuando se siente angustia hay que orar con devoción absoluta. Foto: Getty Images/iStockphoto

Te doy gracias por este espacio de oración, donde puedo hablarte de tantas cosas y sentir que oyes, que escuchas cada una de mis palabras con mucha atención.

Padre mío, encomiendo mis palabras al nombre de Tu amado hijo Jesucristo, nuestro señor Salvador, que perdonó nuestros pecados. Y no solo eso, sino que estuvo dispuesto a dar su vida por ellos. En su nombre te pido que oigas mi petición.

Bendito seas, Señor. Amén”.