Este domingo, 8 de octubre, millones de personas en mundo se levantan agradeciendo a Dios por todos los favores recibidos a lo largo de estos días.
Para ello, hay una oración que es compartida en el portal Plough, que sirve para agradecer al Señor por sus obras y brindar luz en los corazones de cada persona.
La oración para agradecer este domingo, 8 de octubre, es la siguiente:
“Señor nuestro Dios, te damos gracias por darnos una sólida fortaleza en Jesús, el único Señor, con quien podemos resistir toda violencia, odio, anarquía y crueldad que hay en el mundo; y no importa lo que venga, queremos mantener en alto el estandarte de Jesucristo.

En él queremos esperar el tiempo, cuando tus obras poderosas establecerán plenamente tu reino, para todas las naciones de la tierra. Tú eres nuestro Dios y nuestro Padre. Protégenos, y da luz a nuestros corazones, para que siempre podamos estar alegres y podamos esperar en ti eternamente, amén”.
Por otra parte, en el portal Su Biblia Online destacan varios salmos que son considerados de protección y que se deben rezar diariamente. A continuación, algunos de estos.
Salmo 121:
“A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra. No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida. Jamás duerme ni se adormece el que cuida de Israel. El Señor es quien te cuida, el Señor es tu sombra protectora. De día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. El Señor te protegerá; de todo mal protegerá tu vida. El Señor te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre”.
Salmo 18:1-3
“¡Cuánto te amo, Señor, fuerza mía! El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite! Invoco al Señor, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos”.

Salmo 18:16-19
“Extendiendo su mano desde lo alto, tomó la mía y me sacó del mar profundo. Me libró de mi enemigo poderoso, y de aquellos que me odiaban y eran más fuertes que yo. En el día de mi desgracia me salieron al encuentro, pero mi apoyo fue el Señor. Me sacó a un amplio espacio; me libró porque se agradó de mí”.

Salmo 27:1-3
“El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida; ¿quién podrá amedrentarme? Cuando los malvados avanzan contra mí para devorar mis carnes, cuando mis enemigos y adversarios me atacan, son ellos los que tropiezan y caen. Aun cuando un ejército me asedie, no temerá mi corazón; aun cuando una guerra estalle contra mí, yo mantendré la confianza”.

Salmo 7:6-8
“¡Levántate, Señor, en tu ira; enfréntate al furor de mis enemigos! ¡Despierta, oh Dios, e imparte justicia! Que en torno tuyo se reúnan los pueblos; reina sobre ellos desde lo alto. ¡El Señor juzgará a los pueblos!”.

