“No hubo violencia” en el atraco a la casa de Ángel Di María en Neuilly (afueras de París), en presencia de su familia, el domingo, mientras el PSG jugaba ante el Nantes”, señalaron fuentes policiales este lunes, mientras que sí la hubo, aunque sin heridos, en el robo al domicilio de familiares del brasileño Marquinhos.
Esto desmiente la versión de que la esposa y los hijos del puntero argentino habrían sido secuestrados en la residencia, como se sostuvo en las primeras versiones de la prensa francesa.
Según los primeros elementos de la investigación por robo y entrada por la fuerza, confiada a la brigada de represión de bandas (BRB), la familia del jugador argentino estaba presente, pero “no se cruzó” con los ladrones, explicó una fuente próxima al caso.
“No escucharon nada” durante el robo de una caja fuerte guardada en la primera planta de su casa, añadió una fuente policial.
Joyas y relojes, cuyo valor alcanzaría 500.000 euros (596.000 dólares), fueron robados hacia las 8:00 p. m. cuando Di María estaba en el césped del Parque de los Príncipes jugando contra el Nantes, añadió la policía.
El argentino, que acaba de renovar hasta junio de 2022, fue reemplazado a 30 minutos del final, tras una conversación entre el director deportivo Leonardo y el técnico Mauricio Pochettino.
La familia del capitán del PSG, el brasileño Marquinhos, también sufrió un robo durante el partido.
En esta ocasión no fue en su casa, sino en la de miembros de la familia de su padre, en Les Yvelines (afueras de París).
En este robo, en presencia de los familiares, sí hubo “violencia”, indicó una fuente próxima a la investigación, aunque no hubo heridos, precisando el “robo de bolsos esencialmente” con “un botín” por establecer.

Parte de la culpa de la derrota
Otro jugador del PSG, el también argentino Mauro Icardi, sufrió un robo en febrero. Los dos robos del domingo perturbaron al equipo, reconoció Pochettino en rueda de prensa.
“Tenemos la decepción por haber perdido tres puntos, pero el grupo estaba preocupado por cosas de las que probablemente ya están al corriente”, dijo el técnico argentino.
“No es una excusa, pero hubo una bajada de energía inhabitual. Sí, hemos hablado con los jugadores, pero no de lo que pasó futbolísticamente”, añadió.
Mientras llegaban las noticias de los robos, el PSG se derrumbó en la segunda parte tras ir ganando 1-0 con un gol de Julian Draxler (42).
Remontaron para el Nantes Kolo Muani (60), que aprovechó un extraño pase hacia atrás de Kylian Mbappé, y Moses Simon (71).
*Con información de AFP.
