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Dani Alves respondió ante las críticas a la Selección de Brasil por no usar uniformes de los olímpicos en la premiación

La verdeamarela defendió la medalla de oro que consiguió en los juegos olímpicos de Rio de Janeiro 2016.


Brasil, la actual potencia olímpica de América Latina, terminó su participación en las justas de Tokio-2020 con un total de 21 medallas, siete de ellas de oro, su récord en unos Juegos.

La cosecha final del gigante suramericano fue de siete oros, seis platas y ocho bronces, rompiendo la marca histórica de 19 medallas (7-6-6) lograda cuando hospedó los Juegos de Rio-2016.

Una de las preseas doradas fue lograda por la Selección de Fútbol masculina, que revalidó su título logrado en Río de Janeiro 2016, pero que protagonizó un escándalo.

El equipo decidió salir en la ceremonia de premiación con la chaqueta amarrada y mostrando su camiseta en lugar de la indumentaria diseñada por el Comité Olímpico de Brasil (COB) que lucieron todos los atletas durante cada premiación y la correspondiente para estas circunstancias.

La entidad emitió un comunicado en el que “repudia” lo sucedido y acusa a la Confederación Brasileña y los jugadores.

“El Comité Olímpico de Brasil repudia la actitud de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y de los jugadores de la selección de fútbol durante la ceremonia de premiación del torneo masculino. Por el momento, las energías del Comité están totalmente enfocadas en mantener el trabajo que resultó en la mejor participación brasileña en la historia de los Juegos Olímpicos. Por esta razón, solo después de la finalización de los Juegos, la COB hará públicas las medidas que se tomarán para preservar los derechos del Movimiento Olímpico, otros atletas y nuestros patrocinadores”, señaló en un duro comunicado el organismo.

Al respecto, el capitán del equipo Dani Alves respondió en sus redes sociales: “Como capitán de este equipo, respeto todas las opiniones de los deportistas de otros deportes, pero hay cosas que tampoco aceptamos dentro del deporte. No queremos ser diferentes a los demás, pero no aceptamos algunas imposiciones”.

“Por favor, cuando vayas a exigir algo para tu deporte, respeta el nuestro…. incluso porque queremos tener una igualdad dentro de las modalidades o al menos un equilibrio. No se hacen afirmaciones criticando otros deportes, debemos construir una base sólida en nuestra tesis para defender nuestras afirmaciones”, agregó.

Otra persona que lanzó críticas contra los futbolistas fue Bruno Fratus, nadador que ganó el bronce 50 metros estilo libre en Tokio: “El mensaje (de la selección de fútbol) fue claro: no son parte del equipo y no les importa. También están completamente alineados y desconectados de las consecuencias que esto puede generar en innumerables deportistas que no son millonarios como ellos”.

La seleçao olímpica, seguramente, alimentará a la Canarinha de Tite en el futuro, al exhibir nombres como el máximo artillero del ciclo olímpico, Matheus Cunha –autor de un gol en la final contra los españoles–, el volante central Douglas Luiz o el lateral izquierdo Guilherme Arana, todos con chapa para subir si les dan oportunidad, avalados por lo que hicieron a lo largo del certamen.

En primera fase, la auriverde debutó con una goleada 4-2 ante Alemania, con un triplete de Richarlison que lucía como nadie la camiseta ‘10’ que usaron Pelé, Neymar y Ronaldinho.

Pero el equipo también mostró que podía ponerse el mono para trabajar, cuando jugó 80 minutos con un hombre menos y aguantó el 0-0 contra la potente y física Costa de Marfil. Cerró ganando su grupo con triunfo claro 3-1 ante Arabia Saudita, para luego imponerse sin ningún sobresalto ante el campeón africano Egipto (1-0) en cuartos de final.

En semis le llegó México, en reedición de la final amarga para ‘Ney’ de Londres-2012, y fue victoria 4-1 en los penales tras 0-0. Allí se consagró otro de los pilares de un equipo, el arquero Santos, quien dio la cara y puso las manos para empujar a su equipo a la final.

“Santos es un portero de primer nivel en selección absoluta. Por eso lo traje, lo conozco desde hace tiempo y es una garantía”, explicaba Jardine, en otro de sus aciertos a la hora de conformar la plantilla con tres refuerzos mayores. El otro fue Diego Carlos, el defensa del Sevilla que terminó siendo un león en la zaga.

La final era ante el rival más prestigioso del torneo, un ya campeón como España con una plantilla de lujo, con seis jugadores que habían disputado la Eurocopa-2020 hasta semis y refuerzos de calidad como el madridista Marco Asensio en primera línea. Y allí tuvo “la suerte del campeón”, como suelen creer muchos hinchas.

En una prolongación disputadísima, apareció para romper la paridad Malcom, expunta del Barça, que milita actualmente en el Zenit San Petersburgo.

El atacante se había caído de la lista de Jardine para Tokio-2020 porque su club no lo liberaba. Pero ante la lesión de Douglas Augusto, la Confederación Brasileña (CBF) volvió a insistir y Malcom voló a Japón cuando su selección ya estaba en las horas previas al debut. Ingresó desde el banquillo en la final y metió el gol del oro (108).

“Brasil mereció el oro. Quiero agradecer a todos por el esfuerzo. Insistieron por mí y lo único que puedo hacer es agradecer el apoyo. Nuestro pueblo lo merece, nosotros también”, comentó Malcom, quien gritó su primer gol con la Sub-23 en diez apariciones.

Con información de AFP