La repentina desvinculación del director técnico argentino Fabián Bustos del banquillo de Millonarios continúa generando controversia en el entorno del fútbol profesional colombiano.

Pocas horas después de confirmarse el retorno de Alberto Gamero al conjunto embajador, el estratega saliente entregó detalles inéditos sobre las circunstancias en las que se produjo su salida del cargo, en una entrevista para ESPN Colombia, y en el programa F90.

De acuerdo con el testimonio del entrenador, la notificación de su despido se dio de forma intempestiva mientras compartía la cena con la plantilla de jugadores, justo antes del disputado clásico capitalino frente a Independiente Santa Fe.
Una notificación sorpresiva y sin explicaciones claras
Bustos argumentó que no existían motivos de rendimiento o resultados para justificar la ruptura del contrato, toda vez que el equipo se mantenía en la tercera casilla de la Liga BetPlay y disputaba los octavos de final de la Copa Colombia.

El estratega sugirió que la determinación directiva estuvo influenciada por presiones del entorno deportivo o de la afición, criticando las formas organizativas de la junta directiva.
“Deportivamente no hay excusa (...) Y mediáticamente, yo siento que la influencia, a lo mejor de parte de la hinchada, comunicadores o dueños, porque lo único que me dijo a mí fue el director deportivo que mañana no dirigía y estábamos comiendo con los jugadores”, expresó el entrenador.

El entrenador agregó que el presidente Enrique Camacho ratificó la decisión en el lugar y que posteriormente el máximo accionista, Gustavo Serpa, le ofreció disculpas por la forma como se tomó la decisión, sin profundizar en los argumentos de la desvinculación.
“Hay algo extra”, el principal argumento de Bustos
Sobre su relación con la cúpula administrativa del club, el argentino aclaró que no sostiene conflictos personales con Gustavo Serpa y que las discusiones sostuvieron un carácter estrictamente futbolístico.
No obstante, el estratega planteó que la junta aceleró su salida para evitar un posible resultado positivo en el clásico capitalino que complicara la decisión administrativa de apartarlo.
“Nosotros el clásico no lo perdíamos (...) Era más difícil después, ¿cómo haces para sacarme después (de jugar un buen clásico)? Entonces hay algo extra”.
Con estas declaraciones, el entrenador cerró su ciclo al frente de la escuadra capitalina, abriendo paso a la nueva etapa técnica comandada por Alberto Gamero.
