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Gabriel Barbosa anotó el único gol del partido.
Gabriel Barbosa anotó el único gol del partido. - Foto: Getty Images

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Flamengo impuso su jerarquía ante Paranaense y se coronó campeón de la Copa Libertadores

El único gol del partido lo anotó Gabriel Barbosa.

Flamengo revalidó su estatus de favorito y consiguió este sábado su tercera Copa Libertadores de América al derrotar 1-0 a Athletico Paranaense, en una final brasileña disputada en el puerto ecuatoriano de Guayaquil.

El delantero Gabriel Barbosa volvió a ser el héroe del “Mengao” con un gol en el minuto 45+4, tres años después de entregarle a la “torcida” de Rio de Janeiro el título de 2019.

El club más popular de Brasil y de la hinchada considerada la más numerosa del mundo entra ahora al selecto grupo de brasileños que han ganado la Libertadores en tres oportunidades, junto a Gremio, Santos, Sao Paulo y Palmeiras.

Con la victoria, Flamengo obtuvo un tiquete al Mundial de Clubes de 2023, aún sin ficha ni sede. Asimismo, enfrentará al ecuatoriano Independiente del Valle, flamante campeón de la Copa Sudamericana, en la Recopa regional del próximo año.

Vea el gol de Gabriel Barbosa

Dura batalla en Ecuador

Un abrazo entre sonrisas de Dorival Júnior y su colega Luiz Felipe Scolari anunció lo que sería una batalla entre dos sabios del fútbol brasileño.

Convencido de que Flamengo podría equivocarse en cualquier momento, Felipao había asegurado en la previa que el formato de partido único podría beneficiar a su equipo, convertido en un “mata gigantes” en esta edición de Libertadores -eliminó a Libertad, Estudiantes de La Plata y el bicampeón vigente Palmeiras-.

Así, valiéndose especialmente de las fisuras dejadas por el central contrario David Luiz y la irreverencia del joven delantero Vitor Roque, empezó visitando el arco de Santos con mayor determinación.

Incluso llegó, sin tener éxito, a dejar el inicio de las jugadas en manos de los centrales que transportaban el balón hasta la mitad de cancha. El díscolo lateral derecho Rodinei llegó a estar por delante del artillero Gabriel Barbosa en medio de los intentos por marcar un gol.

Los fantasmas sobrevolaban sobre el “Fla”, que adquirió la fama de arrasar durante las primeras fases de los torneos y fallar en los partidos definitivos. El año pasado había perdido la final ante Palmeiras.

La doctrina impuesta por el Scolari, campeón del mundo en 2002, se derrumbó cuando asomaba el entretiempo (43 minutos). Pedro Henrique derribó a Ayrton Lucas y el árbitro argentino Patricio Loustau le mostró la tarjeta roja por doble amarilla.

Cuatro minutos después de la expulsión, Flamengo se valió del hombre de más y anotó el primer tanto a través de una combinación entre Rodinei, Éverton Ribeiro y Gabigol, que empujó el balón tras un pase del capitán rubronegro desde la banda derecha.

Uno de los jugadores más abucheados por la “torcida” de Paranaense calló en sus narices a la mancha de fanáticos que llegó principalmente desde el estado de Paraná hasta la capital económica de Ecuador. Aficionados ecuatorianos se colaron en esa grada para respaldar al equipo más débil sobre la cancha.

La de este sábado es la segunda redención para el indómito “Gabigol”, quien con un doblete en el 90+2 y 90+5 revirtió la final de Libertadores en 2019 ante el argentino River Plate.

En ese momento fue la mayor gloria de Flamengo en 32 años, motivada por un delantero surgido en el Santos y con un paso para olvido por Europa entre 2016 y 2018.

A tres semanas de Catar-2022, fue un mensaje dirigido al seleccionador Tite, quien no tiene al nuevo consentido del Flamengo entre los fundamentales de la ‘Canarinha’.