La Selección Colombia celebró 25 años de lo que fue la Copa América 2001, el único título que hay hasta el momento en la vitrina de la la Tricolor y que llenó de mucho orgullo y ánimo al país en medio del conflicto armado por el que se atravesaba en ese momento.

Uno de los jugadores más recordados de esta consagración es Iván Ramiro Córdoba, fue capitán y figura del equipo, así como uno de los más queridos para ese entonces. El exdefensor central habló de lo que se vivió en ese momento y recordó varias anécdotas.
En diálogo con la emisora Blu Radio, el exfutbolista afirmó que lo que más los motivaba era poder darle una alegría a los colombianos pese a la violencia que había. “Lo único que nos une es el deporte y eso es lo que nos logra llevar a vivir en paz”, manifestó.
“Ese momento fue demasiado especial no solo por marcar una historia con la selección, sino por lo que estaba sufriendo el país y la gente lo tomó como un desahogo”, añadió.

Una de las cosas que más llamó la atención es que Iván Ramiro habló por primera vez de lo que fueron los premios que en su momento les ofrecieron si ganaban el título, lo que finalmente terminó pasando.
El exdefensor calificó lo sucedido en ese momento como algo muy “particular”, debido a que se tenían muy pocas esperanzas de que la Tricolor quedara campeona en ese 2001, más allá de la ausencia de Argentina y que Brasil no fue con su nómina estelar.
“La sensación era esa y uno sabe porque uno conoce a su gente, entonces nos ofrecieron en los premios una cifra que para ese momento era muy importante por llegar a la final y por ganar la Copa América”, explicó.

Córdoba indicó que si bien también les ofrecieron un dinero por pasar el grupo, el premio jugoso estaba por llegar al último partido.
En ese momento, hubo una reunión entre los jugadores y cada uno expuso su punto de vista sobre este aspecto. “Yo les dije: ‘Muchachos, nosotros tenemos una obligación de llegar a la final y ganar porque en otra oportunidad va a ser muy difícil’”, reveló.
“Así fuimos de partido en partido y nos ganamos esa final, y pues las caras eran un poco extrañas porque no se la creían”, agregó.

Además, según contó, aprovechó ese momento para pedir un poco más de dinero para darle al utilero y al masajista, por lo que la motivación del grupo también partió desde el punto de vista económico.
“Yo no me voy a hacer acá el que no aprecia también el dinero porque es que uno trabaja fuerte para tratar de estar bien, y estando así uno puede ayudar a mucha gente, creo que eso es lo más lindo. (...) Entonces fue muy bacano porque logramos darle una felicidad a dos personas que nunca habían pensando que ganarían esa plata
