¡Quién dijo miedo a endeudarse! señaló el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, en varios foros y debates en el Congreso de la República, cuando en plena pandemia se ponía en el horizonte la idea de que Colombia se endeudara, como lo venían haciendo sus pares, para enfrentar las necesidades de la pandemia.
En ese momento, desde lo oficial se habló de que, si bien se estaba ante la peor crisis de los últimos tiempos, el país tenía que tratar de equilibrar entre el cubrimiento de las necesidades y las posibilidades futuras de pagar la deuda adquirida, ya que en Colombia, al igual que en el resto del mundo, la crisis afectó el ingreso de las empresas y de las familias, y, por consiguiente, el próximo año no será fácil que los contribuyentes tengan la suficiente caja para pagar los impuestos. Y es claro que la mayor parte de los recursos públicos provienen de los ingresos tributarios. En consecuencia, adquirir deuda implica tener que pagarla, y esto se hace con la plata pública que a su vez, se nutre de los pagos en gravámenes que hacen los contribuyentes.

Deuda en aumento
Ahora, ya se empieza a ver el crecimiento de la deuda externa, la cual, según informe del Banco de la República, en agosto sumó 150.505 millones de dólares.
La cifra, en términos de la producción del país, es el equivalente al 53,6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). En el mismo mes del año pasado, la deuda externa de Colombia representaba el 42 por ciento del PIB, según el mismo informe del Emisor.
Entre tanto, la variación de las acreencias de Colombia en agosto, en comparación con el mes inmediatamente anterior (junio), se mantiene en niveles similares: 150.192 millones de dólares, que en julio equivalían a 53,5 por ciento del PIB.

De acuerdo con lo establecido en el documento del Banco de la República, en agosto, el 29,8 por ciento de la deuda externa corresponde al sector público, mientras que el privado tiene el restante 23,8 por ciento de la obligación crediticia en el exterior.
Si entre todos se pagara, esto debería cada colombiano
Para intentar mostrar la dimensión de lo que ha incrementado la deuda externa de Colombia hay que recordar que, en el 2019, la deuda pública externa de Colombia cerró en 73.800 millones de dólares. En la actualidad, con un monto de 150.505 millones de dólares, si esa obligación se pudiera distribuir para que la pagaran los ciudadanos, implicaría que, al deber en pesos 542,2 billones (contando con un dólar a 3.600 pesos, precio en el que rondó el lunes), cada persona, de los 48 millones de colombianos, independientemente de su edad, sexo o condición económica, debería al exterior 11,4 billones de pesos.
Si el monto de la deuda externa colombiana, a agosto del 2020, se compara con la expectativa de recaudo tributario que se tiene para este año, que es de 135 billones de pesos, implicaría que habría que recaudar 4 veces el total de ingresos provenientes de impuestos para cumplir con esa obligación.
