Luego de varios años marcados por el predominio de la manicura permanente y semipermanente, cada vez más consumidoras en Colombia están optando por la tendencia ‘wellness nails’, enfocada en fortalecer y recuperar la salud de las uñas mediante prácticas menos invasivas y productos tradicionales. Según datos de Krika Cosmetics, esta corriente ha impulsado un crecimiento superior al 15 % en la compra de esmaltes tradicionales durante el último año.
El aumento del interés coincide con una reciente alerta sanitaria del Invima sobre los riesgos asociados al uso de algunos esmaltes semipermanentes, debido a la presencia de sustancias que podrían ser nocivas para la piel y estar relacionadas con efectos carcinogénicos, toxicidad reproductiva y sensibilización cutánea. Al respecto, Camilo Zuluaga, CEO de Krika Cosmetics, señaló que este contexto ha promovido nuevos estilos “anti-manicura”, que retoman la naturalidad tras el uso prolongado de limados abrasivos y procesos químicos.
“La ‘skinification’ de las manos propone tratar las uñas con la misma lógica del cuidado de la piel, es decir, hidratarlas, nutrirlas y protegerlas desde la raíz. Una tendencia conectada con la estética del clean look, que privilegia las manos con una apariencia natural y saludable. Es por ello que hoy vemos un consumidor que revisa las etiquetas en búsqueda de fórmulas libres de sustancias tóxicas y que priorizan ingredientes como biotina, calcio, queratina y vitamina E, que ayudan a fortalecer la uña y estimular su crecimiento saludable, además de productos con certificaciones cruelty-free o veganas”, afirmó.
El directivo explicó que recuperar la salud de las uñas tras el uso prolongado de acrílicos o esmaltes semipermanentes requiere periodos de descanso o “detox”, hidratación constante y el uso de productos fortalecedores. Añadió que los tonos nude y lechosos concentran cerca del 40 % del consumo, seguidos por rojos y granates con 30 %, mientras que el restante corresponde a acabados especiales. En el segmento masculino, también se registra un aumento en el uso de bases fortalecedoras y esmaltes oscuros como forma de expresión personal.
