El sector de blindaje vehicular en Colombia registra ingresos anuales superiores a los $ 277.000 millones, según cifras de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada. En este contexto, el mercado ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años y una alta concentración en sus principales actores.
En 2017, las 20 compañías más relevantes del sector reportaron ingresos operacionales por $ 228.903 millones. Para 2019, los ingresos por actividades ordinarias alcanzaron cerca de $ 277.985 millones, lo que evidenció una expansión significativa. Algunas empresas del ranking superan de forma individual los $ 60.000 millones anuales.
Dentro de este escenario ha ganado relevancia el modelo de alquiler o renting de vehículos blindados, que permite a entidades públicas y privadas acceder a esquemas de seguridad sin asumir costos de adquisición, mantenimiento y renovación de flota.
En este segmento, Neosecurity se posiciona como una de las compañías con mayor facturación en el país, a partir de un modelo basado en la disponibilidad inmediata de vehículos blindados bajo esquemas de alquiler.
Las camionetas operadas por la empresa han sido utilizadas en esquemas de protección de alto nivel para presidentes de la República, congresistas, alcaldes, gobernadores, líderes sociales y empresarios.
La operación requiere estándares técnicos, logísticos y de confidencialidad, así como capacidad de respuesta en entornos de riesgo.
La compañía ha desarrollado su estrategia enfocada en nichos de alto valor, el fortalecimiento del renting y el mantenimiento de estándares técnicos competitivos.
El crecimiento del blindaje vehicular está asociado a la evolución de los riesgos de seguridad, la necesidad de protección de actores estratégicos y la profesionalización del sector, en un mercado que continúa en expansión.
