CÁPSULA

La atención que necesitan quienes pierden una extremidad después de un desastre

La rehabilitación, el acompañamiento psicológico y el acceso a una prótesis hacen parte del proceso posterior a una amputación causada por lesiones graves.

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

8 de septiembre de 2026 a las 3:13 p. m.
Proceso de recuperación tras una amputación.
Proceso de recuperación tras una amputación. Foto: Getty Images

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el pasado 10 de agosto dejó al país frente a una emergencia que, además de las labores de rescate y atención inmediata, plantea retos para la recuperación de quienes sufren lesiones graves.

En este tipo de eventos pueden presentarse lesiones por aplastamiento, fracturas complejas, lesiones vasculares, daños severos de tejidos blandos, traumatismos de extremidades y lesiones nerviosas. En algunos casos, cuando el daño es irreversible o existe un riesgo grave para la vida, puede ser necesaria una amputación.

Cuando una persona pierde una extremidad como consecuencia de una situación traumática, la cirugía es apenas el comienzo de un proceso mucho más amplio. El paciente necesita recuperar fuerza, movilidad y equilibrio, pero también afrontar cambios emocionales y adaptarse a una nueva condición de vida. Por eso, en una emergencia es fundamental pensar desde el principio en lo que viene después en términos de rehabilitación, acompañamiento psicológico, acceso a una solución protésica adecuada y seguimiento para que la persona pueda recuperar progresivamente su autonomía y retomar las actividades que hacen parte de su vida”, explica Derly Patricia Martínez, gerente para el Desarrollo de Negocios de Latinoamérica de Ottobock.

Después de la amputación, el proceso incluye la recuperación de la fuerza, movilidad y equilibrio, el manejo del dolor y la preparación para la adaptación protésica. Cuando la persona está preparada, se evalúa y selecciona la prótesis para iniciar su adaptación, entrenamiento y rehabilitación.

La recuperación también puede involucrar fisioterapia, terapia ocupacional, psicología y seguimiento especializado. La elección de la prótesis depende del nivel de amputación, la condición física, el entorno, la ocupación y los objetivos personales.

En Colombia, un estudio encontró que el 61,4 % de las personas con amputación de miembro inferior recibió una prótesis. La Fundación Daniela Álvarez también desarrolla iniciativas de atención y apoyo para personas con discapacidad.

“La recuperación de una emergencia puede durar mucho más que la emergencia misma. Por eso, los planes de respuesta deben contemplar desde el primer momento la continuidad de la atención y la participación de profesionales de rehabilitación y especialistas en soluciones protésicas. El objetivo no es solamente que una persona sobreviva, sino que tenga las herramientas necesarias para recuperar su movilidad, independencia y proyecto de vida”, concluye Derly.

VER MÁS