En Colombia, las decisiones sobre seguros suelen tomarse después de que ocurre una emergencia. Una enfermedad, un accidente, una demanda o un desastre natural pueden evidenciar la falta de protección. Según Fasecolda, la penetración del seguro alcanzó el 3,12 % del PIB en junio de 2026, frente al promedio de 6,2 % de los países de la OCDE.
El terremoto ocurrido en agosto evidenció esta situación. Cuatro días después del sismo, el sector asegurador registraba 10.465 reclamaciones, cifra que ascendió a 36.415 una semana más tarde, por cerca de $1,2 billones. Las solicitudes aumentaron un 248 % en pocos días. Además, Fasecolda estima que solo el 9,3 % de las viviendas del país cuenta con algún seguro de hogar.
Ante este panorama, Solutio, firma colombiana de asesoría en riesgos y seguros, propone un modelo centrado en identificar amenazas y establecer medidas de protección antes de que ocurran pérdidas. La compañía ha acompañado a más de 1.000 personas, empresas e instituciones, con soluciones que abarcan desde seguros de automóviles, vida y hogar hasta coberturas especializadas para clínicas y hospitales.
Catalina Restrepo, gerente de personas y beneficios de Solutio, explica que la intención es incorporar los seguros a las estrategias de protección, en lugar de considerarlos documentos que solo se consultan cuando surge un problema.

El proceso incluye visitas, revisión de pólizas, identificación de exposiciones y ajustes de coberturas. También contempla seguimiento periódico y acompañamiento en reclamaciones, con apoyo jurídico cuando se requiere.
“La diferencia está en que este proceso no comienza con la búsqueda de una póliza, sino con la identificación de las exposiciones que enfrenta cada persona, empresa o institución. A partir de allí se revisan los riesgos que pueden afectar su patrimonio, operación o responsabilidad frente a terceros y se determina qué parte puede ser asumida directamente y cuál conviene transferir al mercado asegurador”, puntualiza Alejandro Gaviria, líder de cuentas corporativas de Solutio.
Este modelo también aborda riesgos cibernéticos y de responsabilidad de directivos, así como la responsabilidad civil médica, un campo en el que las reclamaciones pueden presentarse años después de un incidente.
“Somos asesores en riesgos y seguros, no vendedores de pólizas”, señala Gaviria. Bajo esta premisa, la compañía trabaja con aseguradoras del mercado colombiano para estructurar alternativas según las características de cada caso y promover una cultura de protección que no dependa de la ocurrencia de una pérdida.
