Los precios del petróleo registraron un pequeño aumento este lunes 18 de septiembre, pero perdieron impulso a lo largo de la jornada en un mercado agotado luego de tres semanas de subidas.
El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre, ganó 0,53 % a 94,43 dólares en Londres.
En tanto, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en octubre, ganó 0,78 % a 91,48 dólares en Nueva York.

“Los operadores que estaban posicionados al alza querrán, probablemente, tomar algunos beneficios”, previó Matthew Weller de StoneX.
Mediados de septiembre corresponde para muchas refinerías, el comienzo de un período de mantenimiento semestral, que ocasiona cierres temporales antes de entrar en la temporada fría.
En el inicio de la tercera semana de septiembre, el dólar continuó su marcada caída y cerró el mercado de valores por debajo de los $3.900. Aunque las negociaciones están cerca de los mínimos observados a finales de julio de 2023, el objetivo final es el más bajo jamás registrado este año.
Al cierre de operaciones, la tasa representativa del mercado vigente este 18 de septiembre fue de $3.928,28. No obstante, la bolsa dio la sorpresa con una apertura al alza, lo que podía indicar una reversión de la tendencia observada en los últimos días.
Sin embargo, desde su apertura se produjo un notable descenso. En las primeras operaciones, la moneda estadounidense cayó por debajo de los $3.900. De hecho, el precio de apertura fue el mismo máximo diario. En cambio, el dólar alcanzó un mínimo de $3.888,15, se liquidó en un promedio de $3.905,82 y cerró inesperadamente en $3.894. Es decir, durante la jornada, frente a la TRM, la moneda estadounidense perdió 34,28 pesos en la bolsa.
El dato es paradójico porque, aunque el dólar sigue cayendo, la desaceleración continúa frenando la economía. Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el crecimiento fue del 1,18 % en julio.
Según el Indicador de Seguimiento Económico, si se comparan los datos de julio de 2023 con el mismo mes de 2022, cuando la tasa global fue del 6,99 %, la caída fue del 5,81 %. Esto confirma la desaceleración de las tasas de crecimiento.

De hecho, respecto a junio y julio de 2023, la caída fue del 0,69 %, siendo las actividades secundarias, donde se ubican la industria y la manufactura, las que nuevamente tuvieron el mayor impacto.
