El aumento del uso de drones con fines criminales ha comenzado a modificar los esquemas de seguridad en Colombia.
De acuerdo con cifras citadas por el sector de seguridad privada, entre 2024 y 2025 se registraron más de 185 ataques con drones explosivos en el país, lo que ha generado nuevas preocupaciones sobre el uso de esta tecnología por parte de grupos ilegales.
Este fenómeno se da en un contexto de crecimiento de los artefactos explosivos en el territorio nacional. Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, solo en los primeros cinco meses de 2025 se reportaron 524 víctimas por artefactos explosivos, lo que representó un aumento del 145 % frente al año anterior.

Ante este panorama, algunas compañías del sector privado han comenzado a incorporar herramientas tecnológicas para apoyar tareas de vigilancia y monitoreo.
Entre ellas se encuentra Seguridad COSMOS, que avanza en un proceso de certificación ante la Aeronáutica Civil de Colombia para operar sistemas de aeronaves no tripuladas bajo los estándares regulatorios RAC 100 y RAC 219.
Según la compañía, el objetivo es utilizar drones como apoyo para labores de observación aérea, patrullaje y monitoreo en zonas donde el acceso terrestre es limitado o representa mayores riesgos para el personal de seguridad.
Estos sistemas incluyen cámaras de alta resolución, sensores térmicos y herramientas de análisis de información que permiten identificar posibles amenazas desde el aire.

Óscar Ramiro Medina Calderón, director del Sistema de Gestión de Seguridad Operacional de la empresa, señaló que el proceso de certificación busca cumplir con los requisitos establecidos por la autoridad aeronáutica. “La certificación que estamos por obtener ratifica nuestro compromiso con una tecnología responsable, capaz de prevenir, monitorear y responder con eficacia”, afirmó.
El uso de drones en tareas de vigilancia ya ha tenido aplicaciones en el país. En 2024, por ejemplo, la Policía Metropolitana de Bogotá reportó 77 capturas en operativos apoyados por plataformas aéreas no tripuladas, lo que muestra el potencial de estas herramientas para apoyar labores de seguridad y monitoreo.
