Para nadie es un secreto que la industria China ha representado una competencia para cientos de países, afectando su producción nacional y sectores que son clave para la economía, normalmente de países emergentes o que no tienen una industria fortalecida. El sector textil es el que más ha recibido golpes en países en vías de desarrollo, como lo es Colombia.
Desde 2015, China vio una transformación total de su industria textil, esto debido a los costos de mano de obra y la gran entrada de empresas a ese país. Gracias además al acuerdo de la Organización Mundial del Comercio que eliminó la cuota textil.

En cifras, China se ha convertido en el mayor exportador mundial, inundando a miles de países con sus productos. El comercio exterior representó para ese país el 37% de su PIB en 2023, de acuerdo con el Banco Mundial.

Son varios los empresarios colombianos que han expresado su fuerte preocupación por el poder creciente de esta industria, que ha debilitado los mercados internos, haciéndolos menos competitivos.
SEMANA habló, en el marco del Colombiatex, con varios empresarios de la moda, que expusieron cuáles son los principales desafíos al enfrentar esta industria de miles de millones de dólares.

El primero en referirse a este tema fue el presidente de Fabricato, Gustavo Lenis, quien aseguró que la situación es grave y, además de eso, se ve un descontrol total en la venta de estos productos en Colombia y otros países.
“A las plataformas ahora están tratando de regularlas, les van a poner IVA, pero eso no es suficiente. Las plataformas están golpeando muy duro a los confeccionistas nacionales. Es una falta de control total, pero si a eso usted le suma las telas. Mire, nosotros decidimos cortar la fábrica de Denim porque era imposible competir, pero para cualquiera (contra los chinos), no únicamente para las fábricas colombianas. No es por ineficiencia, es por costos”, indicó.

Los costos aumentan por los salarios, por temas energéticos y por un gran abanico de cosas que representan insumos para la industria en Colombia. Adicional a ello, indicó que los precios “son artificialmente bajos”, situación que se ha demostrado varias veces y en la que no ha sucedido nada.
“Lo más grave es que el contrabando en Colombia ha tomado una partida muy importante y eso, el contrabando está mezclado con plata del narcotráfico y eso no compite contra nada”, precisó.
En línea con ello, la directora de internacionalización de Inexmoda, Manuela Gómez, detalló que Colombia, además de participar en este mercado, tiene ciertas ventajas, dado que el mercado colombiano ofrece un plus que ningún otro ofrece. Sin embargo, el precio puede ser un factor a tener en cuenta a la hora de revisar la competencia.

Gómez detalló que el precio es una de las peores formas de hacerle contra a esta industria, pues allí las marcas encontrarán una fuerte amenaza.
“Debe permanecer la creación y el posicionamiento de la marca, porque el consumidor valora esa marca y lo que hay detrás de esa propuesta de valor; por supuesto, el producto tiene que respaldar como tal, pero hoy entrar en esa guerra de precio es una de las estrategias menos recomendadas para las marcas de moda. Colombia tiene todo el potencial para competir con el valor agregado y no necesariamente por el precio”, indicó.
También aseguró que quienes más se están ganando hoy a los usuarios son las marcas que se enfocan en construir comunidad, pues los canales digitales cada vez se abren más y amplían mucho más el océano de información. “Quienes le están trabajando a la construcción de comunidad a través de marca, son quienes van a permanecer relevantes en el mercado”, indicó.
