El estudio de los océanos ha despertado durante décadas el interés de la comunidad científica debido a su papel fundamental en el equilibrio del planeta y en la supervivencia de millones de especies. Comprender cómo funcionan estos ecosistemas permite anticipar cambios climáticos, evaluar sus impactos y desarrollar estrategias para mitigarlos.

Además, los océanos albergan una biodiversidad extraordinaria. Desde microorganismos invisibles a simple vista hasta grandes mamíferos marinos, sus ecosistemas son esenciales para mantener el equilibrio natural. Por ello, los investigadores buscan comprender mejor el comportamiento de las especies y proteger aquellas que están amenazadas.
En este contexto, un estudio publicado el pasado 10 de junio en la revista científica Nature, titulado “Una necrópolis de ballenas de aguas profundas de 5,3 millones de años de antigüedad en la Zona Diamantina”, reveló un hallazgo sin precedentes en las profundidades del océano Índico.
La investigación documenta el descubrimiento de una enorme necrópolis de ballenas en el sureste de este océano, donde se encontraron cientos de restos de cetáceos modernos y fósiles acumulados durante al menos 5,3 millones de años.
Los cadáveres de ballena actúan como auténticos oasis de biodiversidad, ya que sirven de refugio y fuente de alimento para especies altamente especializadas, entre ellas estrellas de mar, gusanos perforadores de huesos y moluscos capaces de sobrevivir gracias a la quimiosíntesis. El hallazgo amplía el conocimiento sobre los ecosistemas de aguas profundas y convierte a esta región en un valioso archivo natural para estudiar la evolución de las ballenas a lo largo del tiempo geológico.

China encontró restos biológicos en las profundidades del océano
Las profundidades marinas albergan ecosistemas únicos que se desarrollan alrededor de los cadáveres de ballenas hundidas, conocidos como “caídas de ballenas”. Estos espacios funcionan como refugios de biodiversidad en el océano profundo. Aunque se han identificado más de 70 sitios de este tipo en distintas partes del mundo, todavía existe poca información sobre aquellos ubicados en las mayores profundidades.
En 2023, una expedición científica realizada en la Zona de Fractura de Diamantina, en el océano Índico, descubrió una extensa necrópolis de ballenas a profundidades de hasta 7.002 metros. Durante 32 inmersiones, los investigadores localizaron 485 sitios con restos y fósiles de cetáceos distribuidos a lo largo de 1.200 kilómetros del fondo marino.
Entre los hallazgos se identificaron cinco cadáveres en avanzado estado de descomposición, incluidos los restos de una ballena minke antártica y una ballena picuda. Estos esqueletos albergan comunidades altamente especializadas compuestas por al menos 35 grupos de organismos, entre ellos gusanos perforadores de huesos, moluscos, crustáceos y otros invertebrados.

La diversidad observada refuerza la idea de que los restos de ballenas funcionan como verdaderos oasis de vida en algunos de los entornos más extremos del planeta.
En este entorno habitan especies altamente especializadas y, posiblemente, organismos aún desconocidos para la ciencia. Los resultados sugieren la existencia de un extenso corredor de caídas de ballenas en el sur del océano Índico, un sistema que habría desempeñado un papel clave en la biodiversidad y en la evolución de la vida en las profundidades marinas durante millones de años.
