La situación de las tiendas de las marcas Fast Moda S.A.S., responsables de operar los puntos de venta de Lili Pink y Yoi, atraviesa un momento crítico luego de que varios centros comerciales en el país solicitaran la terminación de los contratos de arrendamiento de sus locales.

La alerta fue emitida por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), que informó haber recibido 87 solicitudes formales por parte de operadores y propietarios de centros comerciales que buscan dar por finalizados los acuerdos con los establecimientos donde funcionan estas tiendas.
📢 La SAE informa a la opinión pública sobre las acciones que se adelantan frente al proceso de administración de Fast Moda S.A.S., operadora de las marcas Lili Pink y Yoi.
— Sociedad de Activos Especiales (@activosSAE) May 27, 2026
La entidad reitera su compromiso con la protección de los derechos laborales, la continuidad de la… pic.twitter.com/aypQ6iLdzr
Según la entidad, estas solicitudes se producen en medio del proceso de extinción de dominio que recae sobre la empresa, lo que ha generado incertidumbre entre arrendadores, proveedores y trabajadores. En total, también se han radicado 23 solicitudes adicionales relacionadas con aclaraciones sobre la situación jurídica de la compañía, todas atendidas por el administrador designado.
El panorama ha encendido las alarmas por su posible impacto social. La SAE advirtió que una eventual salida masiva de locales podría afectar a cerca de 260 trabajadores, en su mayoría mujeres cabeza de hogar y madres de familia, que dependen directamente de estas tiendas para su sustento.
En medio de este contexto, algunos proveedores de bienes y servicios también han comenzado a suspender sus contratos con la empresa, lo que agrava la presión sobre la operación diaria. Servicios financieros, jurídicos y logísticos se han visto afectados por la incertidumbre que rodea el proceso judicial.
La compañía se encuentra actualmente bajo la administración del Frisco, a través de la SAE, que designó un administrador encargado de garantizar la continuidad de la operación mientras avanza el proceso legal. Este equipo adelanta un diagnóstico integral que busca evaluar la situación financiera, laboral, contable y operativa de la empresa.

A pesar del escenario complejo, la SAE insiste en que la prioridad es proteger los empleos y asegurar la estabilidad de la operación. En coordinación con el Ministerio del Trabajo de Colombia, se han instalado mesas de trabajo para revisar garantías laborales y buscar alternativas que eviten despidos masivos.

Mientras tanto, los locales de Lili Pink y Yoi continúan abiertos, aunque bajo un clima de incertidumbre que preocupa tanto a trabajadores como a aliados comerciales.
La SAE aseguró que seguirá informando al país sobre cada avance en este proceso, que podría redefinir el futuro de una de las cadenas de moda más reconocidas del mercado colombiano.
