Las empresas colombianas empiezan a sentir con mayor fuerza los efectos del aumento del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral y la implementación de la reforma laboral.

Un nuevo sondeo de Fenalco revela que buena parte del sector empresarial ya ha tenido que ajustar nómina, modificar horarios de operación y replantear sus planes de contratación para enfrentar el incremento de los costos laborales.
El estudio, realizado entre abril y mayo de 2026 con respuestas de 610 empresarios y comerciantes en más de 25 ciudades del país, muestra un panorama de creciente presión sobre la sostenibilidad operativa de las compañías, especialmente entre pequeñas y medianas empresas, que representaron el 91 % de la muestra.
Uno de los datos que más llamó la atención es que el 64 % de las empresas aseguró haber reducido su planta de personal debido al aumento de los costos laborales. De ese total, un 44 % reportó reducciones moderadas y un 20 % admitió recortes significativos.
Además, el 61 % de los empresarios afirmó que sus costos laborales aumentaron significativamente durante las primeras semanas de implementación de las nuevas medidas, mientras otro 32 % reportó incrementos moderados. Apenas un 6 % aseguró haber mantenido estabilidad o reducido costos.

El informe también evidencia que muchas empresas no estaban preparadas para asumir simultáneamente el incremento salarial, la reducción de la jornada laboral a 42 horas y los cambios asociados con la reforma laboral. Solo el 1 % aseguró haber estado realmente preparado y redujeron costos, mientras el 45 % reconoció haber tenido poca o ninguna capacidad de adaptación.

Frente a este escenario, las compañías han empezado a adoptar distintas estrategias para contener el impacto financiero. La automatización de procesos aparece como la principal respuesta empresarial, mencionada por el 25 % de los encuestados, seguida por ajustes de precios al consumidor (23 %) y reducción de personal (22 %).
Fenalco también advirtió sobre cambios operativos cada vez más visibles dentro de las empresas. El 51 % aseguró haber reducido operaciones en horarios nocturnos, cifra que aumentó 11 puntos porcentuales frente a febrero. Adicionalmente, otro 15 % proyecta implementar esta medida durante el resto del año.
La automatización tecnológica continúa ganando terreno. El 53 % de los empresarios afirmó haber fortalecido procesos de automatización de forma moderada o significativa, mientras otro 16 % planea implementar nuevas tecnologías antes de finalizar 2026.
Las decisiones de contratación también reflejan un ambiente de mayor cautela. Cerca del 80 % de las empresas aseguró haber ajustado sus planes de contratación para lo que resta del año, ya sea de manera moderada o significativa. Apenas un 3 % proyecta aumentar su planta de personal.
Entre las principales preocupaciones del empresariado aparecen la pérdida de competitividad frente a la informalidad (24 %), la reducción de planes de inversión (23 %) y las dificultades para sostener el empleo formal (22 %).
Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, aseguró que muchas compañías están entrando en una etapa de “ajuste forzado” para intentar sostener operaciones en un entorno de costos crecientes.

Según el dirigente gremial, si esta tendencia continúa, el país podría enfrentar un debilitamiento progresivo del tejido empresarial y una menor capacidad de generación de empleo formal.
Más allá de las diferencias frente a la reforma laboral, el estudio evidencia que buena parte del tejido empresarial está replanteando inversiones, horarios de operación, automatización y generación de empleo para sostener su competitividad.
