La creadora de contenido digital Aida Victoria Merlano y el candidato presidencial Santiago Botero protagonizaron un extenso debate durante una transmisión directa en la plataforma Kick. En el espacio, enfocado en el análisis de la agenda programática del aspirante, Merlano cuestionó formalmente la viabilidad jurídica, política y constitucional de varias de las promesas de campaña de Botero, calificando algunas de sus iniciativas como “irrealizables” e “inconstitucionales” a la luz del marco normativo vigente en Colombia.

La conversación, que se apartó de las descalificaciones personales para centrarse en los elementos de la técnica jurídica, tuvo como eje central los límites del poder Ejecutivo, el respeto a los tratados internacionales y el principio de separación de poderes en el Estado colombiano.
Uno de los puntos de mayor discusión durante la transmisión se originó cuando el candidato presidencial Santiago Botero expuso su intención de promover un referendo popular para instaurar la pena de muerte en el país, aplicable a delitos relacionados con corrupción y abuso sexual, además de eliminar los beneficios penales vigentes.
Frente a este planteamiento, Aida Victoria Merlano argumentó que dicha propuesta resulta jurídicamente inviable en el contexto colombiano actual. “Tu forma de gobierno me parece utópica, me parece irrealizable. Inconstitucional”, señaló la creadora de contenido, quien afirmó haber preparado el espacio mediante la lectura previa de las propuestas del candidato y la consulta con asesores legales.

Merlano fundamentó su objeción recordando que la Constitución Política de 1991 prohíbe explícitamente la pena capital en su artículo 11. Asimismo, hizo referencia a los compromisos internacionales asumidos por el Estado colombiano, en particular el Pacto Interamericano de Derechos Humanos. Este tratado internacional consagra el principio de no regresividad, el cual impide a los Estados miembros restablecer la pena de muerte una vez ha sido abolida en sus ordenamientos internos.
A pesar de que Botero insistió en que los mecanismos de participación ciudadana como el referendo permitirían modificar la Carta Política, Merlano reiteró que existen límites estructurales: “Tenemos una Constitución que lo prohíbe. La Constitución Política básicamente es la base bajo la cual se hacen el resto de las leyes”.
El diálogo adquirió mayor complejidad técnica al abordar la política exterior del candidato, quien sugirió la posibilidad de retirar a Colombia de diversos compromisos e instrumentos internacionales, mencionando específicamente el Pacto de San José y el Acuerdo de Escazú.
La tensión aumentó cuando Botero manifestó que, ante escenarios de bloqueo institucional, optaría por “pedir perdón y no permiso” para ejecutar decisiones de gobierno, contemplando incluso acciones que carecieran de la respectiva validación o control judicial.
Al respecto, Merlano recordó la distribución de funciones establecida en el ordenamiento colombiano: “Tú estás apuntando a encabezar la rama Ejecutiva. Pero el poder Judicial no”. La influenciadora subrayó que el presidente de la República no cuenta con facultades constitucionales para subordinar las decisiones de los jueces, revocar los fallos de las altas cortes ni dictar directrices por encima de los procesos legales establecidos. “Tú eres la cabeza de la rama Ejecutiva, no del poder Judicial”, puntualizó.
La agenda de seguridad fue otro de los ejes controvertidos. Botero planteó alternativas como el traslado de personas privadas de la libertad a centros penitenciarios de El Salvador, el uso de la fuerza civil contra presuntos criminales y la flexibilización de los requisitos para el porte de armas con el fin de generar un efecto disuasorio en la delincuencia.

Frente a la propuesta de armar a la población civil, Merlano manifestó su preocupación por los riesgos asociados al incremento de la violencia social y la posibilidad de que se presenten víctimas inocentes. “No querría para mi hijo un país en el que yo sepa que cualquier persona en la calle puede tener un arma”, afirmó.
Finalmente, la creadora de contenido defendió la necesidad de mantener el monopolio legítimo de la fuerza en manos del Estado y propuso abordar las problemáticas de seguridad desde un enfoque de prevención, resocialización y pleno respeto a los derechos fundamentales. “Para mí la violencia trae mucha más violencia y uno tiene que entrar al origen de los delitos en lugar de estar pensando en darle balín a todo el mundo, sobre todo porque es inconstitucional”, afirmó Merlano.
