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José Antonio Ocampo
Ministro José Antonio Ocampo - Foto: Federación de Cafeteros

economía

Ministro Ocampo confesó que el Gobierno estaría dispuesto a comprar Monómeros y se arrepiente de la privatización del Banco Popular

Los anuncios se dieron durante el 90 Congreso Nacional de Cafeteros.

El ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, es uno de los funcionarios del gobierno del presidente Gustavo Petro al que más atención le están prestando los colombianos. Sin duda, es el hombre de las noticias y, adicionalmente, algunas de ellas las cuenta con espontaneidad, aunque luego tenga que decir, ante un multitudinario auditorio y ante una nutrida audiencia virtual: ‘aquí entre nos’.

Así sucedió este miércoles en el nonagésimo Congreso Nacional Cafetero, donde, luego de la instalación del evento, respondió un sinnúmero de preguntas de los caficultores, quienes le pedían de todo.

La confesión

En ese escenario, Ocampo hizo una confesión: estarían dispuestos a comprar Monómeros, la empresa de fertilizantes venezolana que opera en Barranquilla, la cual, hace apenas unos meses, estuvo envuelta en un enredo político, debido a la dualidad del gobierno del vecino país, que además del presidente titular (Nicolás Maduro), tiene un presidente interino (Juan Guaidó), el cual era el reconocido por el gobierno anterior.

Según dijo Ocampo ante los caficultores, quienes pedían más apoyo para poder embarcarse en el objetivo de la administración de Petro, de volver a Colombia una despensa mundial de alimentos, al comprar Monómeros, podrían, inclusive, ampliarlo y hasta pensar en ser exportadores.

Hay que recordar que Monómeros es una poderosa empresa que provee productos químicos básicos e intermedios para la industria y el sector agropecuario. Su protagonismo salió a relucir, luego de la guerra entre Rusia y Ucrania, cuando se evidenció el papel que venía jugando para el agro colombiano. En 2020, en plena crisis, registró utilidades de 224 % frente a 2019, con ingresos operacionales de 1 billón de pesos.

Su producción es clave para la apuesta del Gobierno de impulsar la industria y la agricultura. En sus estadísticas aparecen exportaciones por 4 millones de dólares anuales y, en lo local, abastece la mitad del mercado nacional de fertilizantes.

¿Y el Banco Popular?

Ocampo habló del despegue del llamado Grupo Bicentenario, que reúne 12 instituciones crediticias de tinte público, con las cuales están adelantando la política para lograr una inclusión crediticia, que logre llegar a 1 millón de pequeños productores más con acceso a financiación. En ese contexto, se le ‘safó' otra noticia: el arrepentimiento por haber privatizado el Banco Popular, que hoy es de Luis Carlos Sarmiento Angulo. “El Estado debería tener un banco agrario y uno comercial, más urbano”.

Muchas peticiones

En medio de los anuncios del ministro, hubo espacio para que el espacio se convirtiera en una especie de ‘confesionario masivo’, en el cual, una a una se fueron escuchando las voces de los caficultores, que presentaron ante Ocampo, un largo listado de peticiones, sin dejar de decirle que están dispuestos a participar en la meta que ha mencionado el gobierno, de hacer de Colombia una despensa mundial de alimentos.

Más tierra, legalización, créditos para el relevo generacional, vías terciarias, apoyo a las mujeres, más caficultura arábica en vez de robusta, impulso a las cooperativas y hasta nitrógeno estuvieron en la lista de lo que le mencionaron al funcionario como parte de sus necesidades para que este sector siga andando.

El espacio para la curiosa exposición de propuestas se dio este miércoles en Bogotá, en el Congreso liderado por la Federación de Cafeteros.

Luego de la intervención del gerente de la Federación, Roberto Vélez, quien no dejó de mencionar que los cafeteros tienen fama de ‘pedigueños’, los participantes protagonizaron esa condición.

Ocampo
Roberto Vélez, gerente de la Federación de Cafeteros, en el 90 congreso nacional, organizado por la Federación. - Foto: Federación de Cafeteros

El ministro Ocampo, quien se mostró emocionado por estar en el Congreso, debido a su cercanía con el sector (su primera actividad profesional fue como asesor en este campo), se refirió al contexto económico en el cual, la caficultura ha sido clave, con un alto precio del grano, tanto en el mercado interno como en el externo. Destacó el valor récord de la cosecha, que se ha ubicado por encima de los 14 billones de pesos.

En el mismo sentido del ‘rosario’ de intervenciones, el ministro respondió también, una a una, las inquietudes de los caficultores. Se refirió a las cooperativas, como una prioridad que ya están adelantando, al igual que la titulación de la tierra, y los caminos vecinales son ‘de altísima prioridad’. “Fue un error histórico haber eliminado el programa de caminos vecinales. Se lo dieron a Invías, pero esa entidad está más metida con las grandes vías. El presupuesto de regalías va a ser clave para esas vías terciarias”.

Con respecto a la propuesta de sustituir la producción de café robusta por arábica, Ocampo señaló que hay zonas de conflicto en donde es clave esa variedad