Durante la mañana de este 26 de mayo, la Superintendencia de Industria y Comercio se pronunció imponiendo una sanción contra tres empresas de publicidad, mercadeo y eventos. tras haber detectado una coordinación en su comportamiento frente a varios procesos licitatorios y de contratación pública, adelantados por distintas entidades del orden nacional y territorial entre 2019 y 2023.
Las sociedades sancionadas, por un valor de 2.600 millones, fueron exactamente la Constructora de Marcas S.A.S., Sintonizar Medios S.A.S. y Haute Protocole S.A.S., que operan en el sector de la publicidad, el mercadeo y la comunicación institucional. Pese a que las empresas demostraron fortalezas en distintos sectores, lo cierto es que en conjunto si cubrían un amplio espectro de servicios que correspondía con la demanda de las entidades estatales en materia de comunicaciones.

La SIC detectó que la presunta manipulación o colusión en las licitaciones se dio exactamente en 4 procesos de contratación que fueron adelantados por la Superintendencia Nacional de Salud, la Secretaría de Educación de Bogotá, el Fondo Único TIC y la Gobernación del Quindío.

En dichos procesos se concretó una conducta anticompetitiva desplegada por los agentes sancionados, registraron presupuestos de entre 3.500 y 6.000 millones de pesos.
La SIC también identificó una serie de pruebas directas e indiciarias que, analizadas de manera integral, acreditaron la existencia del acuerdo anticompetitivo entre las tres empresas.

Uno de los hechos fue el préstamo de personal entre competidores en el marco de un acuerdo de colaboración empresarial. Esto luego de identificar que una de las empresas participantes del proceso suministró a otro de sus competidores hojas de vida de seis colaboradores, incluido el representante legal suplente, para facilitarle a su aparente competidor la habilitación en los requisitos técnicos exigidos por la entidad contratante.

La situación obedecía a un acuerdo de colaboración empresarial suscrito entre ambas empresas.

De otro lado, se detectó también una subcontratación entre las empresas involucradas. Esto dado que una vez obtenidos contratos, algunas empresas habrían trabajado juntas pese a presentarse inicialmente como competidoras independientes.
