hidroituango

Tres desafíos que enfrenta Hidroituango para generar energía, pero ya no desde julio

Ahora, EPM espera que las dos primeras turbinas de Hidroituango comiencen a funcionar a finales del segundo semestre de 2022.


El pasado 2 de febrero, EPM y el destituido alcalde de Medellín, Daniel Quintero, anunciaron con bombos y platillos que el próximo 26 de julio Hidroituango comenzaría a generar energía. Sin embargo, con el pasar de los días y después de más de cuatro años de retrasos, esta fecha se aplazó y los colombianos deberán esperar más tiempo para verse beneficiados de este proyecto.

El pasado 30 de abril, las obras constructivas de Hidroituango alcanzaron un avance del 88,10 % y la hidroeléctrica entró en la etapa final para poner en operación sus dos primeras turbinas de generación a finales del segundo semestre de 2022. Ahora, el blindaje de los pozos verticales de presión y los trabajos subacuáticos a 50 metros de profundidad en el embalse, se convierten en la ruta crítica para cumplir con este cronograma.

Aunque ya no comenzará a generar energía el 26 de julio, lo que sí hará EPM ese día es un “arranque en seco” de Hidroituango, lo cual significa que las unidades entrarían a un período de pruebas para confirmar que funcionen correctamente. Pero, para llegar a este hito, el proyecto aún enfrenta tres grandes desafíos.

1. En los pozos, 134 metros verticales para recubrir en acero

Los ocho pozos verticales de presión que conducirán el agua desde el sistema de captación en el embalse hasta cada una de las turbinas de generación deben ser blindados con virolas de acero para garantizar la seguridad de la operación, pues por cada pozo circularán cerca de 169 metros cúbicos por segundo de agua, que equivalen a 13,8 millones de metros cúbicos de agua al día, lo que representa un volumen comparado a 4.096 piscinas olímpicas.

Estos túneles verticales tienen una longitud de 134 metros y un diámetro de 6,20 metros. Los blindajes en los tres primeros pozos se adelantan actualmente en condiciones muy difíciles de humedad (por su cercanía con el embalse), altas temperaturas y la dificultad que ofrece la verticalidad de la estructura a blindar.

Virolas
Virolas - Foto: EPM

Las virolas, por el ajuste a las especificaciones técnicas, están siendo fabricadas en inmediaciones de la obra, aunque las láminas de acero se importan desde China. Cada virola pesa entre 12 y 26 toneladas y para su transporte desde el punto de fabricación hasta el sitio de su posicionamiento se deben recorrer siete kilómetros.

Para el montaje de cada virola se debe emplear soldadura en un espacio confinado donde la temperatura oscila entre los 35° y 40° y vaciar aproximadamente 80 metros cúbicos de concreto a su alrededor, un proceso que puede durar entre 12 y 18 horas, más el tiempo que se debe esperar para su fraguado. Cada pozo necesita ser blindado por 70 virolas, es decir, se instalarán cerca de 560 virolas en total.

2. En el embalse, 28 días continuos a 50 metros de profundidad

Los trabajos subacuáticos son de suma importancia para EPM e Hidroituango, ya que permiten rehabilitar o recuperar inicialmente las condiciones hidráulicas de los túneles de captación del uno al cuatro y, especialmente, para la entrada en operación de las dos primeras unidades de generación.

La segunda etapa de estos trabajos ya inició con la llegada a puerto colombiano de 1.700 toneladas en equipos especializados. Sin embargo, por factores de orden público, invierno y derrumbes en la vía desde Barranquilla, el desplazamiento de todos los equipos hasta Hidroituango ha sido lento. Hoy se está a la espera de la llegada de las tractomulas con los últimos equipos. Se estima que luego de cerca de 30 días de actividades, al final de junio próximo esté completamente armado el embarcadero sobre el embalse.

A partir de ahí, arrancan las labores de limpieza con la remoción de escombros o biomasa en los túneles de conducción o captaciones uno y dos. Por medio de una técnica de buceo hiperbárico o de saturación, el equipo de buzos ingresará al embalse y estará sumergido por turnos de hasta 28 días a 50 metros de profundidad en las oscuras aguas del río Cauca. Posterior a la limpieza, se quitarán las rejas coladeras o mecánicas para identificar su estado y a su vez se instalarán mamparos o compuertas mecánicas, cada una con un peso estimado de 90 a 100 toneladas.

Este es un hito para la estabilidad de la obra y la mitigación de los riesgos para las comunidades ubicadas aguas abajo de la hidroeléctrica.
A comienzos de mayo se logró el taponamiento definitivo de la Galería Auxiliar de Desviación, donde se originó la emergencia en 2018. - Foto: Foto: EPM

3. El armado del conjunto turbina-generador

Otra actividad de alta exigencia que se desarrolla al interior de la casa de máquinas y que avanza hasta el momento sin mayores contratiempos, es el montaje de las unidades de generación de energía de la uno a la cuatro de los equipos electromecánicos en sitio, un trabajo que amerita mucha precisión y paciencia para que las piezas encajen y terminen funcionando bien en todo lo que comprende el conjunto turbina-generador de cada unidad.

Desde lo técnico se han logrado hitos que le apuntan a la mitigación de riesgos, como lo fue el taponamiento definitivo de la Galería Auxiliar de Desviación (GAD), donde se originó la emergencia en 2018; los avances para el cierre definitivo del túnel derecho de desviación y la entrada y montaje de los transformadores y de los cables de potencia que conducirán la energía generada en Hidroituango hasta el Sistema Interconectado Nacional (SIN).