Hace algunos años, eran millones los colombianos que, tras obtener varias ayudas, subsidios y tras obtener la aprobación de un crédito, se lanzaban a comprar vivienda, como una manera de proteger su patrimonio a largo plazo y de generar rentabilidad con el mismo. Sin embargo, en los últimos años ese escenario desapareció y parece difuso. Esto tras las decisiones que ha tomado el Gobierno de Gustavo Petro, que han desincentivado la compra de vivienda nueva.
El mandatario decidió desfinanciar el programa ‘Mi casa ya’, con el que miles de colombianos accedían a subsidios de hasta 40 millones de pesos y también a tasas diferenciales, que les permitían reducir la cuota y hacerla mucho más viable. Adicional a ello, el mercado también se vio impactado por el aumento histórico en las tasas de interés, la inflación que encarece los materiales de construcción y el valor de los inmuebles.

Otra decisión que recientemente impactó fue el aumento del salario mínimo, que puso el valor de la vivienda en un punto realmente inalcanzable para muchas familias.

Recientemente, un informe del Banco de la República dejó ver en cifras el deterioro de este mercado. Aseguraron que las iniciaciones de obra se ubicaron en los niveles más bajos de los últimos 14 años; por su parte, los inventarios caen en todas las ciudades y los costos de construcción siguen hacia arriba.

El informe detalla que, con corte a marzo del 2026, las ventas de vivienda nueva crecieron un 11,7 % anual, recuperando niveles previos a la pandemia, registrando incrementos iguales en el segmento VIS y el no VIS.

Pese a ese crecimiento, la actividad edificadora no levanta cabeza, pues ha completado dos años consecutivos de contracciones, cerrando con una baja en 2025 de un -7,5 %. Por su parte, la construcción de obras civiles presentó un crecimiento anual de un 8,3 %.

