De acuerdo con las últimas cifras oficiales de la Secretaría de Salud de Bogotá, la cifra de nacimientos pasó de 98.653 en 2016 a 55.793 en 2025, lo que representa una reducción del 43,4% en solo nueve años. En lo que va de 2026, con corte preliminar a septiembre, el registro de nacidos vivos se ubica en 43.911.
Además, la tasa global de fecundidad en la capital se situó en alrededor de 0,8 hijos por mujer, una cifra muy por debajo del nivel de reemplazo generacional.
Una tendencia que no se detiene
Esta dinámica no es nueva. Al observar los datos a través del tiempo, se evidencia un descenso continuo en la cifra de nacimientos:
- 2016: 98.653 nacidos vivos.
- 2022: 64.765 nacidos vivos (tasa de natalidad de 8,2 por 1.000 hab.).
- 2024: 56.541 nacidos vivos.
- 2025: 55.793 nacidos vivos (tasa de 7,0 nacimientos por cada 1.000 hab.).
- 2026 (corte preliminar a septiembre): 43.911 nacimientos.

¿Cómo se distribuyeron los nacimientos por localidades?
De acuerdo con la plataforma SaluData del Observatorio de Salud de Bogotá, las localidades con mayor volumen absoluto de nacimientos registraron en 2025 los siguientes datos: Suba (8.091), Kennedy (7.621), Ciudad Bolívar (5.546), Bosa (5.426) y Engativá (5.052).
En cuanto a la tasa de natalidad por cada 1.000 habitantes, la más alta durante 2025 se registró en Los Mártires (10,3), mientras que la más baja la tuvo Teusaquillo (4,6).
El impacto de una caída de 43,4% en los nacimientos para la economía
Esta caída sostenida de la natalidad plantea algunos desafíos para la estructura económica de la capital y del país.
A mediano y largo plazo, la reducción en el número de nacimientos implica un menor recambio poblacional, lo que se traducirá en una fuerza laboral más reducida y un acelerado envejecimiento de los habitantes.
Esta dinámica genera presión sobre el sistema pensional y encarece la salud pública, al migrar la demanda de atención pediátrica hacia el tratamiento de enfermedades crónicas asociadas a la vejez.
Por otro lado, la contracción en la población infantil obliga a sectores clave del mercado como la educación, el vestuario, el entretenimiento y los bienes de consumo familiar a reconfigurar su oferta comercial.
