Un panorama retador es lo que tendrá ante si el candidato que gane las elecciones en segunda vuelta, en los comicios del domingo 21 de junio, en los que los votantes definirán el nombre de quien llevará las riendas del país en los próximos 4 años.
Ya sea Abelardo de la Espriella o Iván Cepeda, quien logre ganar la carrera hacia la silla presidencial, el desafío es mayúsculo, puesto que “las implicaciones crediticias serán significativas para el soberano, las empresas y los bancos”, afirma la calificadora.
Lo que está en el visor para los candidatos es definitivo: recuperación de la confianza de los inversores, impulso al crecimiento de la economía, y la hoja de ruta para el petróleo y el gas hacen parte de las tareas que se deberán abordar de inmediato.
Así las cosas, la calificadora pone sobre el tapete, lo que, desde su perspectiva, sí o sí tendrá que entrar en la agenda del nuevo gobierno.
Política fiscal
Para Moody’s, será definitivo que el nuevo timonel de Colombia se ocupe de restablecer una trayectoria creíble de consolidación fiscal.
Ello, en el entendido en el cual, el país enfrenta elevados déficits fiscales, lo que hace que sea un tema fundamental para abordar, pues de ello dependerá la estabilidad de la dinámica de la deuda colombiana.
“Quien resulte electo deberá construir consensos dentro del fragmentado Congreso colombiano y el marco institucional en general”, recomienda la calificadora.

Petróleo y gas
Colombia no solo ha dependido de los hidrocarburos para su ingreso público, sino que ahora hay un par de coyunturas interesantes. Por un lado, el petróleo que se produce en la empresa más grande del país, que además está en manos del Estado (Ecopetrol) está en la mitad del conflicto en Oriente Medio, lo que hace que el precio del crudo esté más alto, bonanza que podría ser positiva para el país.
Pero, además, en términos de gas, hay un panorama preocupante, pues se viene hablando de un déficit que pone a prueba el abastecimiento, y estamos próximos a enfrentar un Fenómeno de El Niño que hará que se necesite más gas para encender las térmicas.
En ese contexto, para Moody’s, “la orientación de las políticas también será clave para las empresas de petróleo y gas, servicios públicos y telecomunicaciones. En el caso de las empresas de petróleo y gas, respaldará su capacidad para estabilizar la producción y, de ese modo, sostener la generación de flujo de efectivo, los márgenes y la calidad crediticia”.

En lo que tiene que ver con las empresas de telecomunicaciones, la calificadora estima que las políticas influirán en la inversión del sector privado y en la expansión de las redes.
Finalmente, con relación a las empresas reguladas de servicios públicos y generadoras de energía, la próxima administración deberá finalizar ciertas decisiones regulatorias pendientes, que están afectando la previsibilidad del flujo de efectivo del sector.
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— Revista Semana (@RevistaSemana) April 20, 2026
Los bancos y la inversión
Un tercer punto clave para Moody’s es el de los bancos, pues, su desempeño, que es clave para la economía, dependerá de políticas predecibles que atraigan la inversión.
Según la firma calificadora, esta tarea sería para este año y para el próximo, puesto que “la política monetaria restrictiva del Banco Central y las condiciones crediticias soberanas serán más determinantes que el resultado electoral debido a su influencia sobre las carteras de instrumentos, los costos de financiamiento, la demanda de préstamos y la calidad de los activos”.
Al respecto, Moody’s destaca lo clave que debe ser, a más largo plazo, atraer inversión del sector privado a Colombia para garantizar así el crecimiento crediticio de los bancos.
