Plata. Eso es lo que no hay en lo público, mientras que las necesidades de recursos para financiar tantos pendientes que tiene Colombia son enormes. De cara a las elecciones presidenciales, aunque todos los aspirantes a llegar a la Casa de Nariño tienen claro que el tema fiscal será uno de los grandes desafíos, poco se aborda el tema económico para proponer salidas.
Las reformas tributarias son impopulares, no hay antecedentes en la memoria que evidencien la existencia de gobiernos recientes que no hayan hecho un proyecto de ley para introducir impuestos o aumentar los existentes.
Con ese preámbulo hay que señalar que, durante el debate de la Gran Consulta por Colombia, realizado durante el Foro convocado por SEMANA y Dinero, surgió una propuesta en ese sentido.
Fue la aspirante presidencial Vicky Dávila quien habló del tema, al ser interpelada por Yesid Lancheros, que conducía el debate. Cuando se le preguntó sobre la manera en que financiaría las grandes inversiones que se requieren para enfrentar los problemas de inseguridad, que son los que más marcan los colombianos en las encuestas como una de las grandes prioridades para un eventual nuevo gobierno, sacó su carta.
“Reforma tributaria, no”, dijo Dávila en primer lugar. La estrategia planteada sería la de un aporte que harían los más grandes empresarios de Colombia, equivalente al 1 % de sus ingresos de 2025. Acto seguido afirmó que sería solamente un préstamo, pues la contribución sería devuelta en los siguientes dos años: 2027 y 2028. “La van a poder descontar al momento de pagar los impuestos”, aseguró.
Mientras tanto, toda esa plata recaudada vía aporte, que la candidata calculó entre 12 y 15 billones de pesos (un poco más, o al menos igual a lo que recauda una reforma tributaria en promedio), se invertiría en seguridad, uno de los requisitos indispensables para que Colombia logre el anhelado crecimiento económico que podría mejorar el bienestar de todos los ciudadanos. “Reequipamiento, reentrenamiento, garantía de gasolina para las motos de la Policía. Todo lo que nos toque hacer: drones, escudos antidrones, para poner la ponencia necesaria para luchar contra el crimen”, afirmó Ávila.

En la propuesta confluyen dos temas claves para el próximo gobierno: crisis fiscal y seguridad, pues es bien sabido que el país lleva tres años consecutivos sin lograr la meta de recaudo tributario, mientras que la seguridad es uno de los frenos que hay para que los inversionistas tengan la confianza de iniciar nuevos negocios en el territorio nacional.
La candidata explicó que el objetivo de invertir en seguridad es “recuperar los territorios con autoridad legítima del Estado”.
Un mundo sin 4x1.000, ¿se puede?
Otra de las pocas referencias que hicieron los candidatos participantes en el debate de la Gran Consulta por Colombia fue la que hizo David Luna, quien respondió a la pregunta de si, en una eventual llegada a la Presidencia, eliminaría el 4x1.000. Con un ‘sí’ por respuesta, el político estaría quitando del sistema tributario un gravamen a los movimientos financieros, el cual ha sido fuertemente criticado porque empezó de manera transitoria y no solo se fue incrementando, sino que se fue quedando en el escenario. A este se le culpa de ser responsable de frenar la inclusión financiera, pero eso sí, es un gran aportante de recaudo tributario, como lo evidencia la estadística de la Dian, según la cual, en 2025 puso 16,2 billones de pesos, más que una reforma tributaria.










