La Andi, gremio de empresarios de Colombia, mostró su preocupación por lo que llamó “un pobre crecimiento de la economía”, pese a que el dato del ISE-Índice de Seguimiento a la Economía, presentado por el Dane este lunes 20 de abril, mostró una leve aceleración hacia el 1,65 %, desde el 1,44 % registrado en enero.
Otros expertos también se pronunciaron sobre el resultado que, en todo caso, suena insuficiente y apurado para que se logren los pronósticos de crecimiento para todo el año: en 2026, la economía crecerá en 2,6 % y en 2027 en 3 %. Es decir, la producción tendría que acelerar mucho más para que pueda llegar al estimado para este año.
La Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham, a través de su presidenta, María Claudia Lacouture, dijo que le parecía importante que la economía se moviera, pero no podía dar lugar a confusiones; “una mejoría coyuntural no puede ser vista como una fortaleza estructural”.

Entre tanto, en el amplio análisis realizado por la Andi, el presidente del gremio, Bruce Mac Master, manifiesta que el dato “ratifica la preocupación de que muchas de las llamadas políticas sociales, que se han basado en la distribución de recursos del gobierno, no tienen ninguna sostenibilidad en el corto plazo y mucho menos en el mediano plazo”.
Señales de desaceleración
Así las cosas, aunque el motor ruja y avance el vehículo, se evidencian señales claras de desaceleración.
Así lo afirman los analistas económicos de Credicorp Capital, al enfatizar en que “a pesar del impulso derivado de factores como salarios reales más altos; una tasa de desempleo históricamente baja; remesas históricas de trabajadores; transferencias gubernamentales a los hogares, ampliación del crédito al consumidor, y consumo público prolongado en medio del deterioro fiscal en curso y la reticencia del gobierno a realizar recortes de gasto, especialmente durante el periodo electoral, el avance de la actividad económica agregada está mostrando señales claras de desaceleración".
Para Lacouture, el resultado presentado por el Dane deja una advertencia: “la economía puede verse mejor por fuera, mientras por dentro sigue teniendo debilidades”.
Según las explicaciones de la directiva de AmCham, el hecho de que los servicios sean los que empujan es algo coyuntural, mientras que sectores como la industria apenas aguantan y las actividades primarias siguen en rojo.
Para Lacouture, “Colombia necesita una economía que no solo se mueva, sino que vuelva a tener bases firmes para crecer de verdad”.

Por el lado de la Andi, el análisis se enfoca en que la situación más compleja se está evidenciando es la de las actividades primarias, dentro de las cuales está la agricultura y la minería. “Continuaron por quinto mes consecutivo con tasas negativas, al registrarse en febrero una disminución de -2,1%”, advirtió el gremio de empresarios.
En lo que tiene que ver con la industria manufacturera y construcción, muestran cierto estancamiento pues su tasa de crecimiento es apenas visible en la escala, con un 0,4 %. “Es un dato positivo, pero no compensa el bajo desempeño que tuvo esta actividad hace un año, cuando registró una caída de -3,3 %”.
Para Credicorp, por su parte, la desaceleración que se evidencia está explicada por un par de circunstancias: “una comparación exigente y las externalidades esperadas de una dinámica de crecimiento en la que la inversión permanece lenta. Tasas de interés elevadas y, especialmente, los riesgos regulatorios amplificados por la incertidumbre política, siguen siendo los principales factores que limitan el desempeño de la inversión”.
En conclusión, con el crecimiento económico lo que hay es incertidumbre, pues de él depende que se mantenga o suba el empleo y mejore la producción del país de forma más estable.
