Varias verdades surgieron de la sesión extraordinaria de la Comisión Permanente de Política Salarial, que fue convocada por orden del presidente Gustavo Petro, según confirmó el ministro de Trabajo Antonio Sanguino, al término de la reunión que se realizó este lunes 16 de febrero.
En primer lugar, como ya se anticipaba, la decisión del Gobierno —oficialmente— sería la de mantenerse en el incremento del 23,7 % establecido en el decreto emitido a finales de diciembre del año pasado, el cual fue suspendido de manera provisional por el Consejo de Estado, para darle margen a ese alto tribunal, de examinar con mayor profundidad los argumentos de la decisión adoptada por decreto unilateral.
Mientras tanto, de manera conjunta, los ministerios de Trabajo y de Hacienda, así como el Dapre (Departamento Administrativo de la Presidencia), deberán expedir un decreto transitorio que, según indicó el Consejo de Estado en el auto, tendrá que tener en cuenta las variables técnicas previstas para establecer el incremento.
Otra conclusión que surgió al término de la reunión fue que los empleadores también estarían de acuerdo con mantener la cifra inamovible, dado que en el escenario se interpone el derecho adquirido por los trabajadores.
Antes de conocerse esta circunstancia, desde distintos sectores se advertía sobre los efectos que podría traer el incremento del salario mínimo en el empleo y la formalidad laboral, lo que, a su vez, implicaría un impacto negativo en el crecimiento de la economía, que en 2025 fue menor al esperado por el mercado.
Según el ministro Antonio Sanguino, del lado de los empleadores existe una opinión mayoritaria que considera equivocado reducir la cifra del 23,7 %. Todo, de acuerdo con lo expresado por el también asistente a la reunión, Germán Ávila, ministro de Hacienda: “El salario vital es un derecho adquirido por los colombianos y reversarlo es inviable desde todo punto de vista, particularmente desde lo jurídico”.
No era obligatoria la reunión
Los dos funcionarios confirmaron que no era una orden perentoria del Consejo de Estado convocar a la Comisión Permanente de Política Salarial. Sin embargo, afirmó Sanguino, lo hicieron para “habilitar un espacio que les permitiera analizar los alcances del fallo y escuchar así las partes”.
Por ello, el ministro Ávila catalogó el encuentro como “la cuota inicial de un gran pacto por la vida” y afirmó que en ello coinciden trabajadores, empleadores y el Gobierno.
Habrá medidas para pequeñas empresas
Aunque en reiteradas oportunidades el Gobierno trató de defender la idea de que el incremento del salario mínimo no era una cifra “desproporcionada”, como la consideró el Consejo de Estado antes de emitir el auto de suspensión provisional, ahora anunció medidas para proteger a la pequeña y microempresa.
El ministro Ávila fue el encargado de enunciar las alternativas que están evaluando. Así, promoverán el crédito de fomento, lo que iría de la mano con el anuncio ya hecho por el presidente Petro de utilizar nuevamente la figura de inversión forzosa en los bancos.
Asimismo, el ministro de la cartera de Hacienda anunció que están evaluando medidas para incentivar el mantenimiento del empleo, lo que, a su juicio, sería una inversión eficiente, ya que promovería el crecimiento económico y, por esa vía, habría una mayor oferta con la cual se compensarían los costos adicionales derivados del incremento.
¿Por qué salió el tema de las tasas de interés?
En esa posición del Gobierno, según la cual hay que bajar las tasas de interés a como dé lugar para estimular el crecimiento de la economía, el tema salió a relucir en la reunión extraordinaria de la Comisión de Política Salarial.
En parte, porque se busca que más sectores de la opinión pública se pongan del lado de una eventual presión —social o empresarial— para que el Banco de la República avance hacia una reducción de las tasas de interés.
El presidente Petro, por ejemplo, ha insistido en que, de no bajar las tasas de interés del Banco Central, los bancos comerciales entrarían en riesgo de una crisis financiera, pues nadie tomaría créditos.
En cuanto al salario mínimo, los mensajes del mandatario insisten en que muchas medidas tendrían tinte político. Por ejemplo, señaló que “quieren tumbar el salario mínimo antes de qué termine febrero para que la gente no se dé cuenta que el salario no aumenta directamente el desempleo y la inflación”.
