Como en diciembre. La jornada que se adelanta en el Ministerio de Trabajo, con participación de gremios y sindicatos y la mediación del Gobierno, asemeja la negociación del salario mínimo que habitualmente se hace para el cierre de cada anualidad.
Esta vez, según fuentes que participan en el proceso, de nuevo se está ante la presentación de informes y documentos para tratar de argumentar en qué porcentaje debe incrementar el salario mínimo para 2026, luego de que el Consejo de Estado tomara la decisión de suspender de manera provisional el efecto del decreto emitido el año pasado, con el cual el alza aplicada fue de 23,7 %, contando el aumento del auxilio de transporte.
Aunque el Gobierno, a través de varios funcionarios, ha dado señales de que emitirá un decreto sin mayores modificaciones a la cifra, en la mesa están sentados gremios como la Andi, representado en el encuentro por Bruce Mac Master; el presidente de la SAC-Sociedad de Agricultores de Colombia, Jorge Bedoya. Igualmente, está también Jaime Alberto Cabal de Fenalco. En la reunión están representados también los banqueros.

Por el lado de los sindicatos, hacen presencia tanto los voceros de los trabajadores como de los pensionados. Y dentro de los emisarios del Gobierno están el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, y el viceministro de Empleo y Pensiones, Iván Jaramillo.
Ingrediente nuevo
Además de las sustentaciones de parte y parte, sobre la conveniencia o no de volver a sacar un incremento igual al que actualmente está vigente, hasta tanto se emita el nuevo decreto que tendrá carácter transitorio, hay un nuevo elemento en el escenario.
Además de los argumentos sobre el salario mínimo vital móvil que expone el Gobierno, para los empresarios está sobre la mesa la emergencia económica, que implica una nueva carga impositiva para el sector productivo, en medio de medidas laborales como las introducidas por la reforma y la ley que con anterioridad había establecido aumentos para liquidar dominicales y horarios de trabajo nocturno.
