La meta de inflación del 3 % en Colombia todavía se encuentra lejos de alcanzarse, y el país solo llegaría a ese nivel hacia mediados de 2028, afirmó el gerente del Banco de la República durante el Congreso de Asobancaria. El funcionario explicó que las expectativas de los analistas permanecen por encima del rango establecido por la autoridad monetaria.

Según indicó, la expectativa de inflación a dos años, medida a través de la encuesta realizada por el Banco de la República a analistas, pasó de ubicarse por debajo del 3,5 % a mediados de 2025 a llegar al 4,7 % a comienzos de 2026. En los últimos meses, esa proyección se redujo, en parte, por la política monetaria aplicada durante el primer semestre del año.
“En el período más reciente, dicha expectativa de inflación a mediano plazo se ha reducido probablemente como resultado de la política monetaria contractiva que se tuvo en el primer semestre de este año, que se reflejó en un aumento fuerte de la tasa de interés de política de 275 puntos básicos”, señaló.
Sin embargo, agregó que las encuestas realizadas en agosto muestran que los analistas todavía esperan una inflación cercana al 4,2 % dentro de dos años, por encima del rango admisible por el Banco de la República.
El gerente atribuyó parte de este comportamiento a decisiones fiscales y salariales adoptadas durante el último año y medio. “La respuesta central a estas preguntas reside fundamentalmente en políticas adoptadas por el Gobierno Nacional durante el último año y medio, las cuales actuaron en contravía del proceso de ajuste que traíamos en el período previo”, afirmó.
Entre los factores mencionados estuvo el incremento del salario mínimo para 2025 y 2026, así como la expansión del gasto público. Según explicó, estas medidas impulsaron la demanda interna y tuvieron efectos sobre la actividad económica y el empleo, aunque también generaron presiones sobre los precios.
“Los últimos datos divulgados por el DANE ratifican estos resultados positivos. La tasa de desempleo para el pasado mes de junio, última cifra disponible, se ubicó en mínimos históricos del 8 % y el crecimiento del PIB para el segundo trimestre del presente año registró un 3,5 %”, indicó.
No obstante, advirtió que este crecimiento responde a un aumento de la demanda interna que considera difícil de sostener. Señaló que en el segundo trimestre la demanda interna creció un 4,8 % en términos reales, impulsada en buena parte por un aumento del consumo público del 11,5 %.

El funcionario explicó que una expansión fiscal basada en mayores gastos frente a los ingresos puede generar efectos positivos en el corto plazo, pero también incrementar la deuda y llevar a futuros ajustes que afecten el crecimiento y el empleo. Además, indicó que los aumentos de la demanda interna por encima de la capacidad productiva generan presiones inflacionarias y afectan las cuentas externas del país.
