El sector gasífero ha sufrido desde hace varios años una situación difícil, luego de que el presidente Gustavo Petro ordenara suspender de manera indefinida los contratos de exploración y explotación de petróleo y gas, lo que impactó fuertemente las reservas de ambos. El gas tuvo que empezar a ser importado, dado que la capacidad con la que contaba el país no lograba cubrir la demanda sin nuevos contratos.
Recientemente, Naturgas, la Asociación Colombiana de Gas Natural, advirtió un panorama complejo para el abastecimiento de gas, marcado por un aumento de precios y una operación límite del sistema.

De hecho, el incremento de los precios, tras el inicio de la importación, se sintió en varias ciudades del país. El más reciente informe del Dane sobre Índice de Precios al Consumidor, demostró este comportamiento. Es importante aclarar que la importación encarece el servicio dado que entran a jugar costos logísticos y otros procesos que se deben hacer para traer el gas de otra parte del mundo en lugar de explotarlo en territorio nacional.

De acuerdo con el informe, estas fueron las ciudades más golpeadas por cuenta de la inflación en el sector gasífero.
Florencia registró una inflación en gas del 32,43%, seguida por Tunja, en donde el hidrocarburo llegó a un porcentaje de inflación del 25,85%. En Popayán la cifra también creció, llegando a un 23,89%. Luego estuvo la capital colombiana. Bogotá registró una inflación de gas de 16,98%.

Villavicencio ocupó el quinto lugar en el ranking de las ciudades con mayor inflación en el servicio de gas, con un precio de 13,09%. Todas estas ciudades estuvieron por encima del total nacional que se ubicó en 8,60%.
Si se analizan las cifras haciendo un contraste, se puede determinar que las ciudades en donde se registró una mayor inflación en gas en 2024 ahora revirtieron la tendencia, pues se encuentran en números negativos. Es decir, el servicio se hizo más barato.

La ciudad que registró el mayor descenso fue Neiva, con una inflación de -13,65%. En 2024, la inflación del gas en esa ciudad era abismal, con un 87,78%. Luego siguió Pasto, una ciudad con una inflación del -10,28 durante el 2025, pero que en 2024 subía a unos 22,32%.

La tercera ciudad en la que se registró una inflación negativa fue Ibagué, que bajó un -4,25%. En 2024 registró una inflación de 57,48%.









