Este lunes, el proyecto de Presupuesto de 2027 podría ser anunciado en el Congreso de la República para que empiece el debate, inicialmente, alrededor de si es viable el nuevo monto propuesto por el Gobierno de Abelardo De La Espriella, luego de que el radicado por la administración saliente fuera devuelto por el Legislativo.
En el debate, sin duda, se tendrán en cuenta muchas opiniones y perspectivas, pero serán claves las que provienen de organismos externos, pues podrían ser más neutrales.
Es el caso de las visiones expuestas por JPMorgan, el banco más grande de Estados Unidos, y Goldman Sachs, uno de los grupos de inversión más influyentes del mundo.
El análisis de ambos pronunciamientos lo puso sobre el tapete Felipe Campos, economista colombiano que hace parte de Alianza Valores.
En ambos casos: JPMorgan y Goldman Sachs llegan a la misma conclusión y es que “el mayor déficit en Colombia responde a obligaciones heredadas”. En ese sentido, parecen respaldar la decisión que tomó el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, de sincerar las cuentas, como lo explicó durante la presentación de la propuesta financiera para el próximo año, ante los banqueros que se reunieron en Cartagena en la Convención Bancaria.

La ley de ajuste, el punto neurálgico
Felipe Campos destaca cinco mensajes principales de los dos informes. Uno, el que preocupa, es el de la Ley de Ajuste, que tendrá que pasar la prueba más dura, la del Congreso de la República. Allí hay una fuerte oposición al Gobierno y el planteamiento para la mencionada ley es del 2,2 % del PIB. Es decir, un ajuste de unos 47 billones de pesos.
Por el momento, el Gobierno ya ha confirmado que hará un apretón del cinturón de 21 billones de pesos, lo que, sin embargo, representa un tercio de los 60 billones que aumentan en la propuesta presupuestal, sobre la cual dijo que existía desfinanciamiento en temas clave, como salud, pensiones, subsidios, entre otros.

La visión de JPMorgan
De manera concreta, el JPMorgan señala que el hueco en las finanzas públicas es heredado, como lo sostuvo Gómez Martínez. Adicionalmente, destaca el sinceramiento de las cuentas, lo que contribuiría a dar credibilidad al diagnóstico fiscal.
Más de 250 partidas harán parte del ajuste previsto, que, sin embargo, estará en la palestra pública, en medio de amplias necesidades de financiamiento de la inversión.
El punto de vista de Goldman Sachs
Entre tanto, el análisis de Goldman Sachs enfatiza que la recalibración del presupuesto no es interpretada como una menor disciplina fiscal, sino como el reconocimiento de la verdadera posición fiscal de la nación. “El mercado juzgará el ajuste, no el sinceramiento”, señala el informe.
