Varios de los presupuestos de los próximos años tendrán que meter en sus cuentas las vigencias futuras que fueron autorizadas y comprometieron recursos públicos de años venideros para adelantar proyectos presentes que demandan cuantiosos recursos.
Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026, que fue recientemente presentado por el Ministerio de Hacienda, la suma asciende a 255,3 billones de pesos, es decir, casi la mitad (46,6 %) del presupuesto total que fue aprobado en el Congreso de la República para ejecutar en este año.
El compromiso suscrito abarca el periodo comprendido entre 2027 y 2054, para cubrir inversiones en Transporte, Defensa, Educación, Minas y Energía, Vivienda, Salud, Tecnología, y Ambiente y desarrollo sostenible.
La mayor parte de los recursos: 160,6 billones de pesos, fueron aprobados bajo la figura de las llamadas vigencias futuras excepcionales, lo que quiere decir que no se financian con el presupuesto actual (2026), sino a partir del próximo año, cuando ya en la Casa de Nariño esté el nuevo presidente que será elegido el 21 de junio. De los restantes recursos incluidos en la billonaria cifra de vigencias futuras, 83,4 billones de pesos se inscribieron en el Marco Fiscal de Mediano Plazo como financiación de APP-Alianzas Público Privadas, mecanismo de financiación en el que (como su nombre lo indica) pone plata el Gobierno y también un privado. Este último, con la expectativa de recuperar las inversiones, como se hace por ejemplo cuando un concesionario construye una obra de infraestructura y establece un contrato para recaudar a través del cobro del peaje.

También hay vigencias futuras ordinarias, que en la apuesta que se incluyó en el Marco Fiscal, el cual es la hoja de ruta para la próxima década, equivalen a 11,3 billones de pesos, e implica que es plata que se autoriza en este año, y aunque las obligaciones de pago comprometen presupuestos futuros, su ejecución se inicia con el presupuesto de la vigencia en curso.
El Metro de Bogotá se está financiando con vigencias futuras
Un ejemplo cercano acerca del uso de las vigencias futuras en megaobras, es el Metro de Bogotá. Solo para hacer la Primera Línea, las vigencias futuras van hasta 2049, en lo referente a la parte que pone la Nación; mientras que el distrito comprometió recursos hasta 2042. En el caso de la Segunda Línea, los compromisos presupuestales van desde 2026 hasta el 2054.
Y es que, según el contenido del Marco Fiscal de Mediano Plazo, las vigencias futuras se concentran en inversiones para hacer infraestructura. Allí está el 74,8 % de los recursos previstos. Un 11,3 % irá a cubrir necesidades del sector Defensa y Policía, mientras que otros sectores tienen los porcentajes restantes: 5 % para Educación; 2,8 % en Minas y Energía; 2,2 % en Vivienda, y el 3,9 % en el resto de los sectores, dice el documento.

Los proyectos priorizados ahora
Un largo listado de proyectos fueron inscritos para ser financiados con vigencias futuras. Algunos de ellos son: la renovación del sistema de aeronaves caza de la fuerza aeroespacial de Colombia. El programa Colombia Solar, a través del cual se busca llenar de paneles solares los techos de viviendas de estratos vulnerables, lo que reemplazaría los subsidios de energía aplicados en hogares de estratos 1, 2 y 3.
Igualmente, se incluye la financiación de programas de gestión integral del agua y saneamiento o las llamadas vías para la paz, que busca mejorar 20 corredores viales.

Por supuesto, también está previsto que las vigencias futuras financien el Plan nacional de reactivación ferroviaria, para modernizar la red férrea e insertarla en la meta de fortalecer el transporte multimodal: que el tren conecte al puerto y el puerto con la carretera si así se requiere, para agilizar la movilidad de las mercancías y la de los pasajeros.
¿Qué pasó en otros gobiernos?
De acuerdo con lo establecido en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, habrían existido administraciones anteriores que comprometieron más recursos presupuestales a través de vigencias futuras. “En el histórico total por administración de vigencias futuras autorizadas con corte a mayo 31 de 2026, a precios constantes de 2026, el gobierno Pastrana autorizó el 7 %. El gobierno Uribe un 19,9 %. La administración Santos el 34,4 %. El de Duque un 20,4 %, y el actual Gobierno ha autorizado el 18,3 %”, señala el documento.
