Los precios mundiales de los alimentos disminuyeron aún más en diciembre e, incluso, cayeron por debajo de su nivel de hace un año, al término de un 2022 marcado por el aumento de los valores, anunció este viernes la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El índice del valor de los alimentos de la FAO, que sigue la variación de los precios internacionales de una cesta de productos básicos, se redujo en un 1,9 % con respecto al mes de noviembre de 2022. Se trata de su novena caída consecutiva tras el incremento récord del mes de marzo tras la invasión rusa de Ucrania.
Este índice se sitúa en promedio en 132,4 puntos en diciembre, “un 1 % menos que su valor un año antes. Sin embargo, para 2022 en su conjunto (...) el índice se estableció en 143,7 puntos; es decir, un 14,3 % más que el valor medio de 2021″, indicó la FAO.

“Es bueno que los precios de los alimentos se calmen después de dos años muy volátiles”, señaló Máximo Torero, economista jefe de la FAO.
Es primordial “mantenerse en alerta y centrarse en mitigar la inseguridad alimentaria mundial”, añadió. El índice de precios de los aceites vegetales, que baja un 6,7%, impulsa esta disminución mensual.
Los precios de los aceites de palma, soja, colza y girasol descendieron en diciembre, en su nivel más bajo desde febrero de 2021. El de los cereales disminuye un 1,9% con respecto al mes de noviembre, por una mayor disponibilidad de trigo tras las cosechas en el hemisferio sur y por una caída de los precios mundiales del maíz.
Pero, pese a todas estas bajas en los precios de los alimentos, del otro lado está Colombia que registró su punto más alto del costo de vida en dos décadas, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la inflación anual del mes de diciembre de 2022 quedó en 13,12 %.
“Llevábamos más de 21 años sin tener unos niveles de inflación de estos que estamos viviendo este año en el país, solo en 1999 Colombia reportó un “nivel de inflación similar”, de 13,9 %”, dijo la directora del Dane, Piedad Urdinola.

Y es que precisamente los alimentos fueron los que mayoritariamente jalonaron el crecimiento de la inflación en Colombia. “El grueso de la variación anual por las divisiones de gastos está explicada por lo que sucede en alimentos y bebidas no alcohólicas; fue la tendencia que observamos a lo largo del año”, indicó Piedad Urdinola, directora del Dane.
El comportamiento anual del IPC total en diciembre de 2022 (13,12 %) se explicó principalmente por la variación anual de las divisiones alimentos y bebidas no alcohólicas y alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles. Las mayores variaciones se presentaron en las divisiones alimentos y bebidas no alcohólicas (27,81 %) y restaurantes y hoteles (18,54 %).

La división alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación anual de 27,81 %, siendo esta la mayor variación anual. En diciembre de 2022, los mayores incrementos de precio se registraron en las subclases arracacha, ñame y otros tubérculos (109,84 %), cebolla (106,81 %) y yuca para consumo en el hogar (88,08 %). Los menores incrementos de precio se reportaron en las subclases panela cruda para consumo en el hogar (4,10%), agua mineral (con y sin gas) para consumo en el hogar (8,96 %) y concentrados para preparar refrescos (9,03%).
Por ciudades, la variación más alta en el año la tuvo Cúcuta, con 16,34 %, seguido de Sincelejo y Valledupar con 15,83 y 15,53, respectivamente. En el caso de las que registraron una menor variación fueron Bogotá, Manizales y Medellín con 12,35 %, 12,61 % y 12,75 %, respectivamente.
*Con información de la agencia AFP.
